Friday, December 30, 2016

Paseo a fin de año

Despedimos el año con paseos por el campo. Sí, Lagunilla en invierno también es lugar para pasear, escuchar silencios y caminar antes de que el sol se pierda tras las montañas.
Aunque lo del frío es siempre relativo, me atrevería a decir que no ha hecho mucho estos días. A pesar de eso, la escarcha se queda allí donde no roza el sol

IMG_8853

IMG_8858

IMG_8863

Salimos a caminar antes de que ese sol generoso se pierda. Hay que aprovechar la luz de estos días tan breves de invierno. Las horas son cortas y el tiempo apremia. Hoy la Sierra de Francia se ve clarísima

IMG_8862

Es nuestro segundo paseo por el campo y seguimos admirando el verde, lo amable del año. También sus estragos, el roble enfermo que se cayó en el verano,

IMG_8866

los otros, los de siempre, nuestros marcadores de tiempo y memoria,

IMG_8871

los caminos y su luz

IMG_8883

IMG_8881

IMG_8888

Es roble, helecho, castaño, tomillo. La tierra huele a enero y el humo de sus chimeneas sostiene los tejados

IMG_8891

IMG_8894

IMG_8897

IMG_8903

IMG_8898

Friday, December 09, 2016

Recordando hoy el paseo por Tampico

IMG_1640

Los mapas nos sitúan cerca y lejos de un territorio. La vista puede fácilmente tirar un hilván desde Nueva Orleans a Tampico, bajar mas en el Golfo y llegar hasta el Puerto (de Veracruz). Puede que la distancia geográfica sea otra muy distinta para hacer el cosido, pero eso no importa. En el tendido de hilos, un Caribe geográfico y cultural, una historia compartida de puertos fluviales con un pasado comercial rico y significativo, una forma de vida marcada por transacciones marítimas e intercontinentales de todo tipo que marcaron y (probablemente) siguen marcando gran parte del ser de la ciudad.

IMG_1922

11 de noviembre. Viernes.
Se agradece el calor, la humedad leve. Despertamos a la luz de la Plaza de Armas, palomas entre la gente, claxon de coches, obreros trabajando en el pavimento.
Carlos y Fanny van a llegar después del desayuno para que vayamos a caminar por el centro de la ciudad.
Es curioso, pienso. Durante todos los años que llevo viniendo a México, Tampico ha sido, por varias razones, una especie de escudo intransitable. Ahora, en muy poco tiempo, he pasado por la ciudad varias veces. Hoy es la primera que realmente la camino.
Las sensaciones que la percepción me ofrecen tardan en entender el contraste, el antes y el ahora, el ahora que me intriga y del que solo puedo comprender algo de forma parcial. Supongo que de muchas ciudades (si no todas) solo se puede comprender algo parcial. Supongo que muchas (si no todas) son como Tampico, una ciudad para vivir día a día y degustar de forma deliberada sus horas, sentir su pulso. Supongo que todas mantienen y fecundan su propia cadencia

IMG_1641

IMG_1659

Sin duda, Tampico tuvo un pasado mejor. Es fácil imaginar la vida comercial y cultural que la ciudad pudo tener con el boom económico que le dio el petróleo a principios del siglo XX. Ahora, a vista de pájaro, mientras nos asomamos a uno de los edificios del centro para ver el puerto y el edificio de la antigua aduana,

IMG_1643

IMG_1648

el trabalenguas urbanístico, económico y cultural parece percibirse entre resabios de decadencia y resurgimiento, lo cosmopolita y lo provinciano, lo que fue, es y será

IMG_1664

IMG_1670 

En esos breves espacios de calles ruidosas y aceras llenas, la vida de las ciudades de clima caluroso y puerto se siente: el tiempo parece tener tiempo y los guardianes de los espacios son parte del paisaje diario

IMG_1672

IMG_1674

En esa acera, todo un territorio de cotidianeidad, de haceres genuínos, de autenticidades y presencias constantes,

IMG_1678

IMG_1679

IMG_1681

un espacio de lugares icónicos, frontera de dos (o varios) mundos. Carlos nos guía. Es su ciudad, su territorio. La conoce muy bien, el antes y el ahora, lo que discurre al frente y tras bambalinas, los paseos y recorridos de otros, los suyos propios. 
La mirada se mueve entre esas calles construyendo su carta de navegación, la historia de ultramar, ciudades y puertos conectados

IMG_1687

IMG_1694

IMG_1696

IMG_1701

Un poco más allá, El galeón, el centro de reunión de músicos huastecos, uno de esos lugares de los que siempre se dice que sus paredes prodrían contar muchas historias, muchos momentos vividos entre músicos legendarios

IMG_1707

Hoy, por casualidad, nos encontramos con Monroy. Carlos le conoce muy bien. En realidad, él conoce muy bien a muchos músicos. Es periodista y una de sus grandes pasiones es el son huasteco, sus músicos  y la cita con la vida que este género de música tradicional reclama 

IMG_1735

Entre este encuentro y paso a paso, Fanny y yo vamos recorriendo el hilo de la ciudad que Carlos lleva pegada a la piel y enredada en el sentimiento y la razón porque es y quiere ser de allí, puerto de arribo que mira hacia fuera y hacia adentro

IMG_1757

Un recorrido por la antigua aduana nos ayuda a entender un poco más de la ciudad

IMG_1761

Después recorremos otras calles y plazas

IMG_1830

Son otras formas y costumbres,

IMG_1822

una pequeña Nueva Orleans entre edificios de marcada herencia francesa colonial


IMG_1828

pero siempre un mundo propio,

IMG_1835

IMG_1841

vivido, querido, tratado, admirado, descreído, mimado o abandonado 

IMG_1825

Mis sentimientos se entrecruzan en este paseo por este Tampico que todos sabemos fue vencido y sacrificado en el devenir de las guerras del narcotráfico. Como en otros lugares en México que han sufrido y siguen sufriendo por la mismas razón, la vida sigue y el espacio crea su propio dominio,

IMG_1848
IMG_1856



IMG_1860

IMG_1868

como la gente. Porque eso es lo que tenemos y junto a la vida y su cotidianidad, lo que nos pertenece (o al menos, hasta donde nos dejen que nos pertenezca)

IMG_1851

IMG_1854


Antes de terminar el paseo entramos para ver la catedral, no tanto para encender una vela

IMG_1895

sino para verla por dentro y ver las cruces que hay en el suelo, en el pasillo central

IMG_1898

IMG_1899

Por supuesto que llaman la atención. Por supuesto que atravesamos la Plaza de Armas para completar el trazo. Por supuesto que no alimentamos a las palomas y que como ellas, nos paramos a menudo y caminamos sin prisa 

IMG_1917

IMG_1918

Muchas han sido las coincidencias con este puerto de Tampico en los últimos años a través de las personas que he conocido y de los amigos que aquí viven. El destino decidió que fuera ahora el momento de hacer la visita. Como siempre, nada mejor que la mano de un amigo para guiar ese paseo. No hay tiempo para descubrir otras partes de la ciudad o quedarse unos días para entender su ritmo. Salimos para Amatlán dentro de un rato. El Encuentro de huapango ya comenzó esta mañana y no podemos esperar mucho más.