Es de noche cuando termino mi última clase. Te agradezco que me recogas porque llueve-nieva y ese viento mueve un aire frío que azota la cara. Te agradezco la puntualidad, el no tener que esperar.
Desde el coche ya no importa el semáforo en rojo
ni el viento que ignora y no se compadece
Anticipo el calor de la casa, su acogida.Afuera, esta imagen
y los árboles que como ayer, parece sostenerse en un infinito sin necesidad de tregua. Hoy un poco más cargados con las primeras nieves del año
¡Qué frío transmiten tus fotos! Desde aquí también se agradece saber que las tomaste desde dentro del coche.
ResponderEliminarUn beso invernal. Y feliz día de Acción de Gracias
Pues feliz día de Acción de Gracias, Raquel.
ResponderEliminarUn beso.
(¡Cómo atrae la nieve al que no está acostumbrado!)
Leo, los primeros fríos se sienten más. Luego empiezas a habituarte y aprendes rápido a evitarlo, a abrigarte... La gente que ha nacido aquí son capaces de salir casi en pantalón corto en un día así... Bueno, eso es un poco exagerado pero cierto, créeme. Todo es relativo, ¿no? Adentro se está bien.
ResponderEliminarUn besote
Portorosa, sí, la nieve es bellísima y muy muy atractiva, aunque tiene unos cuantos inconvenietes. Ya te iré contando.
Un abrazo
¿Otra vez la suerte del momento?
ResponderEliminarNo lo creo.
Espero que lo pasárais bien con el pavo.
Un beso,
Hola Tawaki,
ResponderEliminarsí el momento y el lugar ;-)
Fue un día bonito por tranquilo, sin compromisos y sin prisas. Gracias y un besote.