un poco atenta a todo,
leyendo,
escribiendo muy poco,
disfrutando de días de sol fuerte y generoso de mediados de septiembre.
Junto al lago.
Continuando la serie de agua y reflejos,
a una semana de las inundaciones en la Ciudad de México,
en la víspera de la celebración de su Independencia
En dos orillas. O en varias.
Aquí y allá. Casi siempre.
Aquí y allá. Casi siempre.


En dos orillas... unidas siempre por ese nexo de agua tan mágico.
ResponderEliminar:)
La segunda foto me encanta.
Besotes
... el "corazón partío", o "Entre dos aguas"...
ResponderEliminarUn beso viajero.
Es una especie de ubicuidad, en realidad, ¿no? emocional.
ResponderEliminarSigo fascinada por esos reflejos.
Besos desde esta orilla
Y en medio discurren este río de imágenes que pueden no solo verse sino escucharse.
ResponderEliminarPreciosos paseos Raquel.
Un abrazo
Siempre por aquí, aunque escribiendo poco.
ResponderEliminarImposible imaginar un mundo sin reflejos.Un beso y abrazo.
Irreverens,
ResponderEliminara mí también me gusta mucho la segunda foto.
Creo que para muchos de nosotros es así, dos o más orillas, varios mundos.
Besotes
Alegría,
pensé en eso después de haber escrito el post. Curioso que lo digas.
Besos
Leo,
me llegan hasta aquí. Gracias
Carlos,
un gusto escucharte.
Se escuchan. Eso también me gusta.
Besos
Magda,
muy cierto.
Y muy contenta de que estés cerca.
Besotes
Hay muchos más que dos orillas.
ResponderEliminarSí, muchas más.
ResponderEliminar