
No fue así. Pero aquí estamos, despidiendo al día y escuchando el inconfundible folclore italiano de Canzoniere Grecanico Salentino
Sus ritmos y melodías llenan el espacio y matizan lo que ya es, lugar de encuentro: la terraza del Union es testido de años, recibimiento y despedida de inviernos desafiantes que meses antes siempre queremos ignorar. Uno más, un ratito no más afuera, entre música y amigos

Este fin de semana es el Festival de músicas del mundo. En el teatro escuchamos al grupo nepalí Kutumba
y luego salimos de nuevo para escuchar a Blitz de Ambassador, quien desde Brooklyn -con Ghana en la memoria- nos deja escuchar un hip hop que otras veces no había podido escuchar





De verdad que siempre lo digo pero es que es verdad...¡la música te persigue!
ResponderEliminarBesicos
Con un poquito de esfuerzo de nuestra parte, con tus palabras y tus imágenes, que tan bien logran captar el ambiente, casi nos podemos zambullir en el lugar y vivir un poquito la experiencia. No está mal para los que no hemos tenido la oportunidad. Gracias Raquel. Un cariñoso saludo.
ResponderEliminarRafael.
Belén,
ResponderEliminarperseguidor y perseguido, persiguido y perseguidor... no se sabe muy bien quién sigue a quién. En eso vivo.
Rafael,
qué gusto que vuelvas a estar por aquí. Espero que estés muy muy bine.
Un abrazo grande
Aun sin sol, esa nube sobre el barco es maravillosa.
ResponderEliminarUn abrazo.
Un añito más vamos de festival.
ResponderEliminar:)
Tawaki,
ResponderEliminaresa terraza junto al lago y el lago desde ahí a esas horas...
Irre,
afortunadamente, ¿cierto?
Si me dejan pedirme otra vida para mi próxima reencarnación, quiero que se parezca a la tuya, Raquel, con eso te lo digo todo.
ResponderEliminarAún nublado, se ve precioso.
A ver si investigo los músicos que nombras y escucho algo de ellos.
Besos,