Necesitamos el color, la amistad, el juego, la risa, la mirada,
ecos, voces,
mirar, oír, saber escuchar, seguir aprendiendo,
abrir alas, ser valientes, volar muy arriba y muy hondo, y seguir disfrutando de las sorpresas
Todo eso.
miércoles, enero 25, 2012
sábado, enero 21, 2012
Otra nieve
Esta semana, Madison recobra su geografía de invierno y hoy es el día para salir a caminarla
Caminarla de una u otra manera
Me sorprende que no haya más gente. A mi también me asustaron los -16ºC de ayer y el pronóstico para hoy, pero realmente no se siente frío. Además, estoy con Ayín y Laura y entre conversaciones y juegos, hay mucha calidez
¿La nieve?, ligera y amable como hacía tiempo que no recordaba
Es nueva este año y todavía no pesa. Además, cada nieve se siente otra.
Este recorrido también siente otro. Tal vez sea que el destino de cada día, su luz y sentido, nos dejan vivirlo como si fuera la primera vez. O tal vez sea, sin más, la fuerza de la vida, la verdad de sus momentos
Caminarla de una u otra manera
Me sorprende que no haya más gente. A mi también me asustaron los -16ºC de ayer y el pronóstico para hoy, pero realmente no se siente frío. Además, estoy con Ayín y Laura y entre conversaciones y juegos, hay mucha calidez
¿La nieve?, ligera y amable como hacía tiempo que no recordaba
Es nueva este año y todavía no pesa. Además, cada nieve se siente otra.
Este recorrido también siente otro. Tal vez sea que el destino de cada día, su luz y sentido, nos dejan vivirlo como si fuera la primera vez. O tal vez sea, sin más, la fuerza de la vida, la verdad de sus momentos
Con Ayín y Laura recorro el circuito
El momento nos lleva de la mano y el día, cómplice, se deja querer
El momento nos lleva de la mano y el día, cómplice, se deja querer
martes, enero 17, 2012
Playa de nieve
Al fin pasamos de la desnudez de la tierra al blanco que la alimenta
Ahí estará para cuando haga falta, para cuando la primavera llegue y los campos tengan la sed del cansado
Mientras, le ha devuelto al paisaje su vestido de enero y ha acallado comentarios por su ausencia
Reconozco lo que crea, su sonido y su silencio; la quietud primero; luego la impaciencia.
Espero a que su sol la pinte y salgo a caminar entre su arena
Ahí estará para cuando haga falta, para cuando la primavera llegue y los campos tengan la sed del cansado
Mientras, le ha devuelto al paisaje su vestido de enero y ha acallado comentarios por su ausencia
Reconozco lo que crea, su sonido y su silencio; la quietud primero; luego la impaciencia.
Espero a que su sol la pinte y salgo a caminar entre su arena
lunes, enero 09, 2012
Back
Es el primer año que regreso de España a Madison en enero y no hay nieve. Como único síntoma de invierno, el sol del atardecer me dejó ver una finísima capa de hielo sobre los lagos. Ni gorro ni guantes hicieron falta al salir a la calle. Comenzamos un 2012 en el que abrir los ojos a lo inesperado. Ahí vamos
sábado, enero 07, 2012
Solo hoy, por ahora
Es el mismo y otro cielo
Voy a recordar estas vacaciones por todos los días de sol y luz, 14 y 15 grados, sin lluvias ni nieblas, sin vientos. Voy a recordarlas por el silencio, por las horas que la luz marca porque el reloj dormido del ayuntamiento ya no las canta. Por mi familia y la fuerza de la raíz, alimento y acogida. Por todo lo compartido, la risa, el juego, el reto y el desafío. Por esa serenidad que esta tierra entrega
Tesa comentaba hace unos días que era afortunada por tener un pueblo al que volver.
Así es. Es una fortuna de tierra, sueño, camino y rama. Maravillosa sencillez
Siempre ha estado ahí, pero el tiempo me ha enseñado a quererlo más
y verlo desnudo en esta época del año, me deja intuirlo aún más cierto
Todavía recuerdo cuando era pequeña y el monte junto a este camino se convertía en era para la trilla. Era verano y el calor era asfixiante. Había tantos saltamontes que parecía que fueran a respirar todo el aire y romper su sequedad con sus cuerpos delgados y sus larguísimas patas de uve gigante. No eran ni los amarillos ni el azul de ahora. Era otra estación y los caballos tiraban de los trillos
No era otoño tampoco, cuando las hojas de los robles y castaños cubrían los caminos y el ruido de los pasos todo lo ocupaba. Buscábamos erizos para escarapucharlos y encontrar las castañas más frescas. Siempre pienso en eso cuando paso por este lugar
Verano y otoño han pasado y hoy es hoy. Más que nunca, es hoy: un último paseo para que el recuerdo alimente otros presentes,
otro camino de sensaciones y vínculos
Recordaré estas vacaciones por muchas cosas
pero sobre todo, por la intensa sencillez de los días y la verdadera cara de la vida en su eterna dualidad de fragilidad y permenencia
Voy a recordar estas vacaciones por todos los días de sol y luz, 14 y 15 grados, sin lluvias ni nieblas, sin vientos. Voy a recordarlas por el silencio, por las horas que la luz marca porque el reloj dormido del ayuntamiento ya no las canta. Por mi familia y la fuerza de la raíz, alimento y acogida. Por todo lo compartido, la risa, el juego, el reto y el desafío. Por esa serenidad que esta tierra entrega
Tesa comentaba hace unos días que era afortunada por tener un pueblo al que volver.
Así es. Es una fortuna de tierra, sueño, camino y rama. Maravillosa sencillez
Siempre ha estado ahí, pero el tiempo me ha enseñado a quererlo más
y verlo desnudo en esta época del año, me deja intuirlo aún más cierto
Todavía recuerdo cuando era pequeña y el monte junto a este camino se convertía en era para la trilla. Era verano y el calor era asfixiante. Había tantos saltamontes que parecía que fueran a respirar todo el aire y romper su sequedad con sus cuerpos delgados y sus larguísimas patas de uve gigante. No eran ni los amarillos ni el azul de ahora. Era otra estación y los caballos tiraban de los trillos
No era otoño tampoco, cuando las hojas de los robles y castaños cubrían los caminos y el ruido de los pasos todo lo ocupaba. Buscábamos erizos para escarapucharlos y encontrar las castañas más frescas. Siempre pienso en eso cuando paso por este lugar
Verano y otoño han pasado y hoy es hoy. Más que nunca, es hoy: un último paseo para que el recuerdo alimente otros presentes,
otro camino de sensaciones y vínculos
Recordaré estas vacaciones por muchas cosas
pero sobre todo, por la intensa sencillez de los días y la verdadera cara de la vida en su eterna dualidad de fragilidad y permenencia
jueves, enero 05, 2012
Recados
De niñas protestábamos cuando nos mandaban a hacer los recados, a los mandados. Teníamos la firme convicción de que siempre mandaban a las más pequeñas, que los mayores se hacían mayores cuando dejaban de hacer esas tareas que te quitaban de jugar o interrumpían cualquier otra cosa que a nuestro entender, era lo más importante del mundo.
Ahora que ya no somos pequeñas, anque muchos de los recados siguen siendo los mismos, hacerlos se siente muy diferente. Nunca se tarda mucho y las distancias, aunque sean las misma, parecen haberse acortado considerablemente
El tiempo y el espacio siempre juegan con nuetras percepciones. (¿O somos nosotros los que hemos cambiado?)
A pesar de que no hace frío, no hay gente por las calles. El invierno es de interiores, de balcones y puertas cerradas
Pero aunque no lo parezca, todo sigue pasando en la cadencia de estos días tranquilos
Ahora que ya no somos pequeñas, anque muchos de los recados siguen siendo los mismos, hacerlos se siente muy diferente. Nunca se tarda mucho y las distancias, aunque sean las misma, parecen haberse acortado considerablemente
El tiempo y el espacio siempre juegan con nuetras percepciones. (¿O somos nosotros los que hemos cambiado?)
A pesar de que no hace frío, no hay gente por las calles. El invierno es de interiores, de balcones y puertas cerradas
Pero aunque no lo parezca, todo sigue pasando en la cadencia de estos días tranquilos
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