Nunca tengo muy claro cuándo empieza la sesión de verano en la universidad. Creo que es hacia finales de junio. Ahora que ya no voy al campus a diario, los universitarios han pasado (con mucho gusto) a segundo plano. Pero curiosamente, sí que es evidente cuándo termina el semestre de primavera: todo el mundo se encierra durante la semana de exámenes y trabajos finales (la semana pasada) y todo el mundo sale para celebrar el final de curso y las graduaciones (el fin de semana pasado).
Y hasta que la sesión de verano comience, el campus se vacía y cambia por completo
Library mall es un lugar de paso y casi siempre está lleno. Es cierto que son las 3:30 de la tarde y que ya ha pasado la hora del almuerzo pero apenas si hay gente comprando en los carritos de comida, de frutas, de batidos
Las bicicletas, que a menudo tienen que sortear gente, no tienen ningun problema hoy
Se respira ese aire distraido y relajado de no tener que estar dentro de un minuto en otro lugar. De hecho, ellos ya llevan un rato charlando a la puerta de la librería
aquí estoy parada haciendo fotos. No tengo que hacer mucho. He venido a dejar unos libros y a coger otros. Siempre que recorro los pasillos interminables de la biblioteca, me pierdo. Hay tanto y tanto...
Y siempre me llevo más de lo que puedo leer. Esa es una de las ventajas del sistema de biblioteca abierto, que puedes bucear entre libros y a veces encontrar cosas que relmente merecen la pena y que no hubieras encontrado a través del ordenador. En fin, como otras muchas cosas, todo tiene sus ventajas y desventajas.
Pero no es día para pasar mucho tiempo encerrada. Hace demasiado bonito,
demasiado mayo, demasiada tarde que invita a caminar y moverse con el sol de la tarde, ajustar ángulos
y disfrutar de... pues claro, cómo no
Demasiado tarde también para bajar a hacer fotos a uno más de los edificios del famoso Frank Lloyd Wright, la casa que acoge a
Unitarian Meeting House,
una de esas iglesias más "liberales" y menos tradicionales
Por lo menos