miércoles, agosto 13, 2008

Un día de excursión (EVE 5 '08)

Rompemos el ritmo de trabajo para salir al campo a caminar. Vamos al norte de Burgos, a pocos kilómetros de Vitoria. La planicie castellana se adorna con montañas y campos de girasoles a medida que vamos subiendo, montañas, campos regados de paja segada y tendida al sol para la seca

Pasamos por la sorprendente villa de Oña con sus monasterios

y casas de piedra de color dorado tiempo u otras menos aguerridas pero totalmente encantadoras

Un poco más allá está el pequeño pueblo de Pedrosa de Tobalina. Ahí hacemos un descanso, en el remanso que el agua de la cascada forma

Es uno de esos lugares en los que el agua te lleva, su sonido, el curso natural de la corriente casi tranquila después de su caída

Hubieramos podido pasar mucho rato allí, contemplando símplemente o haciendo ranas en el agua después de elegir las piedras más lisas para que el rebote fuera más certero.
Sobretodo, la tranquilidad, el discurrir de un tiempo casi sin esquinas, momentos de retratos entrañables,

amigas y risas

Luego seguimos caminando

para llegar hasta Cadiñanos

Nos vamos encontrando a gente del pueblo, gente orgullosa de su tierra que nos pregunta hacia donde vamos y de donde somos. Cuando les decimos, nos cuentan de otras rutas para caminar y otros sitios para conocer. Es el gusto por compartir la tierra que uno ama y la maravillosa frescura de poder hacerlo, preguntar, conversar con quien te cruzas por el camino.
Sí, me gusta esta caminata,


los girasoles asomando

y las montañas de fondo, la silueta del pueblo enlazando casas de sobria construcción y antiguos palacios hoy abandonados

Así luce Cadiñanos. Desde el puente casi se alcanza a ver el sitio hacia donde vamos y al que llaman chopera,

aquí,

desde donde se puede ver ese palacio

de bellísima torre


Ahí pasamos el resto del día, entre baños

juegos


y conversaciones

Es el tiempo sin esquinas de nuestro día de excursión. Rompemos la rutina. Escuchamos los otros sonidos del día.

(Por cierto, si alguien quiere ver más fotos y leer lo que los niños escriben y cuentan cada día en nuestra bitácora, éste es el enlace)

martes, agosto 12, 2008

Nosotros, mis amigos (EVE 4 '08)

Me gusta mucho tocar con mis amigos, trabajar con ellos. Podemos hablar de muchas cosas, o de mucho de lo que nos interesa

Compartimos profesión, aficciones, realidades, sueños, juegos afines

Llevamos muchos años juntos y muchos de EVE. Cada año vamos acumulando recuerdos y aunque el hilo de la memoria a veces se pierde, entre unos y otros vamos juntando pistas para encontrarlo y hacerlo más largo y duradero

Presente y pasado se entrelazan. Siempre recordamos y a la vez miramos hacia adelante


No sé porqué elijo hoy presentaros a casi todos. Quizás porque el recuerdo ha sido caprichoso y he estado pensando en todos nosotros, en cómo éstos días de trabajo que compartimos establecen un vínculo tan fuerte y particular

Cada uno ofrece lo que tiene y los talentos son muchos y variados

Todas las fuerzas se combinan de forma generosa,

nadie escatima nada. Eso sí, siempre nos gustaría que el día tuviera más horas porque lo que hay que hacer parece multiplicarse a medida que los días avanzan. Hoy es el cuarto. Tan inmersos estamos en todo esto que pierdes la noción de la otra vida fuera de las paredes del lugar.
Hoy, mientras ensayábamos para nuestro concierto de música de cámara, me hubiera gustado que el tiempo se estirara y nos dejara seguir otro rato más,

que Piazzola no dejara de sonar

y que también continuaran las pavanas para infantas difuntas

Me hubiera gustado que joropos y danzas colombianas se entremezclaran con el señor Spohr un ratito más


Me gusta mucho tocar con mis amigos. Nos buscamos.


lunes, agosto 11, 2008

El hacer de las manos (EVE 3 '08)


Creemos que los niños “de ahora” ya no saben hacer cosas, que no saben jugar, crear, inventar, reir. Creemos que se pasan los días con sus video juegos y su televisión, su mundo digital y su ordenador particular. Todo es posible. Pero los niños saben muchas cosas y cuando se les ofrecen, asumen, eligen, pueden. Se entusiasman. Su capacidad creativa está ahí y es mucha. Hay que darle un empujoncito de vez en cuando pero cuando asoma, no se agota fácilmente. Sólo hay que escucharla y darle la bienvenida en ese diálogo de tú a tú y de trabajar juntos.

El trabajo de nuestras manos nos guía en los talleres. Un gusto verles concentrados dejándose llevar por ese afán en el que ellas parecen manipular a su antojo. Son varias las opciones y difícil decidir qué taller hacer hoy o cual mañana. Y una manera maravillosa de comenzar la tarde a la que los sikuris dan la bienvenida con sus músicas andinas

Ese trabajo y esas manos son fantásticos, como el detalle y la capacidad para inventar y crear.

En cada rincón, un mundo vestido por la personalidad del taller y quienes lo construyen, niños y mayores. Cuánta naturalidad se siente en ese hacer, el silencio de la concentración, las conversaciones en el taller de piedra


o las que se desgranan mientras se construyen maracas

que ya se empezaron a hacer ayer

y que hoy cobran color

Un poco más allá están quienes construyen casitas para pájaros


y al fondo, el festín de quienes hacen globoflexia

De forma minuciosa los juegos de mesa han ido tomando forma y el senet ya casi podemos jugar,

tableros, fichas y dados casi acabados,

lo mismo que los sikus, que ayer se estaban lijando sus tubos y hoy ya han cobrado vida

Coser y cantar mantiene su propio universo y desde los hilos desnudos de ayer

se han ido bordando

toda clase de motivos y detalles

Pirograbado mantiene una conversación tranquila. Los primeros grabados ya asoman

Los pentagramas se han transformado en carteras y otros objetos

a base de plastificar, cortar o pegar,


Eso es lo que se ve desde ese rato de conversaciones automáticas, del hacer de las manos, de hacer amigos con quien tienes al lado. Lo que no se ve es todo lo que te imaginas, la satisfacción tranquila que el trabajo de las manos otorga.

domingo, agosto 10, 2008

Un primer día (EVE 2 '08)

Si entras al albergue por la mañana ya vas a poder escuchar música por todas partes. Los espacios se han llenado y los rincones han tomado color. Personajes tradicionales como Beethoven, Haendel y Grieg ya andan revoltosos jugando con nosotros por los pasillos. Otros menos tradicionales también. Cri-Crí nos ha visitado y Cucurumbé nos acompañó antes de cenar. No hay vuelta atrás en esta aventura de música y vida

Con una naturalidad asombrosa, el ritmo del día ha ido definiendo sus coordenadas: actividades musicales, talleres, música de cámara, juegos, teatro, danzas y mil cosas más.

Quien por primera vez ha venido ya conoce el espacio: los veteranos te llevan de la mano, no tienes que rogar mucho. No sólo te llevan de la mano sino que ayudan a crear y mantener la historia de lo que la EVE es, la que se ha ido construyendo y consolidando a través de los años. No venimos a perfeccionar técnicas de interpretación ni a practicar cinco horas al día. Venimos a tocar música con otros y a vivirla como si formara parte de lo más cotidiano, a sentirla de cerca y compartirla como si de una corriente interior se tratara, estamos tocándola o tan sólo imaginándola

Ya tenemos orquestas y directores,

clases de instrumento,

sonidos de cuerdas y vientos

y un sin fin de momentos en los que efectivamente, la música es motor

También, la búsqueda de lo que valoramos para nuestras vidas, un impulso que aunque exigente, abre puertas por nacer de la libertad desde donde nace el respeto


Muchas cosas han pasado ya en este primer día,

ritmo vertiginoso y rico, y alas de buen humor y risa incluídos.

Me gustan estos pequeños músicos y la forma que tienen de compartir y de dejarse enredar en nuestros planes, cómo se abren al arco iris de lo nuevo y con cuánta capacidad lo asumen y lo hacen suyo. ¿Será que se sienten bien? ¿Será porque esta aventura musical es particular y es capza de reunir varios mundos en uno y multiplicarse como fuego de artificio sin perder su luz? Quién sabe. Pero así se siente.

sábado, agosto 09, 2008

La llegada (EVE 1 '08)

Atravesamos la llanura castellana y en el trayecto desde Salamanca a Burgos, mientras asoman los campos

pienso en la disposición de colores y líneas,

y el trabajo del campo: siempre incesante y en espera, sin final; siempre en un constante proceso de regeneración y continuidad, etapas que todo lo resumen y que a la vez son un destino propio y completo. Tienes que conocerlo para no sentir el peso de sus necesidades, tienes que quererlo. Así es la música y así es enseñarla, compartirla, recrearla. Siempre quiere, necesita, vive en una espiral de encuentros y búsquedas, desencuentros y entregas. Da mucho también. En ella se rozan muchas cimas que luego vuelves a bajar para iniciar un nuevo ascenso. Espirales de vida.

Aquí estamos de nuevo, un año más, una ilusión renovada y clara: es nuestra Escuela de Verano, un universo en el que música y vida se entrelazan con intensidad. Muchas caras conocidas y muchas por conocer, venimos de todas partes de Castilla y León y es el día del encuentro y reencuentro, las caras lo dicen


El albergue se ha llenado de la vida y las horas del día han forjado su propia dinámica. Hemos empezado a escucharnos. Instrumentos de cuerda y viento han creado una orquesta y un coro se ha subido al barco que navega hermosísimo animado por las voces de todos. Así es ahora por aquí: un impulso constante.

Estamos en la ciudad y nos faltan árboles, una montaña, estrellas a las que mirar de noche, cuclillos. Pero no nos falta mucho de lo otro, la alegría en el compartir,

miradas claras y abiertas que tanto entregan e inspiran

y la risa más maravillosa y transparente

Una preciosa bienvenida.

jueves, agosto 07, 2008

Os llevo

Días de transición. Dejo este campo charro para subir un poco más al norte. Cambio de familia y ahora es la de los amigos con la que voy a trabajar y vivir los próximos diez u once días. Salimos el sábado. Os llevo conmigo