viernes, febrero 06, 2015

Teotihuacan, Teotihuacán


Ahora ya se prefiere sin el acento. Lo mismo que se prefiere hablar de los mexica más que de los aztecas. Nos movemos con el tiempo y el tiempo reexamina la historia. Así ha de ser.
Nos movemos con el tiempo y lo que se construyó permanece. Teotihuacan, sus pirámides y recintos mantienen la majestuosidad de lo que hoy conocemos y mueven la imaginación de lo que pudo haber sido. La Pirámide del Sol siempre asoma, impresionante


La última vez que estuvimos aquí (en 2010) no entramos en el museo. Hoy sí. Recoge una colección de objetos encontrados en la zona, objetos que muestran la gran influencia y lo importante que fue Teotihuacan durante sus siete u ocho siglos de existencia (desde el siglo 100 a.C. hasta los siglos VII u VIII). Me gusta mucho ver la gran maqueta de la ciudad



En las avenidas y caminos, los vendedores son una constante


Tampoco recuerdo haber subido a la Pirámide del sol. Desde allí se alcanza a ver la de la luna,



los caminos entre ésta

 

y la de Quetzalcoatl al fondo



Se dice que en el primer milenio a.C., Teotihuacan fue quizás una de las ciudades más grandes de la América precolombina. Su población llegó a ser de 125.000 habitantes, lo cual la convertía en una de las seis ciudades más grande del mundo en aquel momento. Teotihuacan se convirtió en centro religioso en el valle central de México cerca del siglo I y en el complejo religiosos era donde vivián los curas, los soldados y los dirigentes. El pueblo llano vivía fuera del recinto sagrado.

La Pirámide del sol es la más alta de Teotihuana y una de las más grandes de mesoamérica. El nombre se los dieron los mexicas, quienes visitaron la ciudad muchos siglos después de que ya hubiera sido abandonada. Se desconoce su nombre original y contó con 224 metro de ancho  y 75 metros de alto.

Cuesta subir pero merece la pena la panorámica, de cerca y de lejos, al subir y al bajar








Hay que imaginarla pintada y revestida también con murales. Muy poco queda de las pinturas de jaguares, estrella y serpientes pintadas veneradas y pintadas en los muros


La Pirámide de la luna se sube con menos dificultad




Marca el norte de la Avenida de los muertos 


y desde allí la vista es espectacular tanto de la Pirámide del sol como de la Avenida
 





 La página del INAH dice que
"al igual que la Pirámide del Sol, este fue un edificio fundamental para el desarrollo del culto público auspiciado por el gobierno. Forma parte de un amplio complejo urbanístico conocido como Plaza de la Luna. [...] Varias intervenciones arqueológicas habían sido dedicadas a la conservación y consolidación de la estructura, sin embargo hasta hace muy poco tiempo es que empezamos a conocer las funciones y actividades que encierra esta construcción. El “Proyecto Pirámide de la Luna” es un esfuerzo multidisciplinario e internacional orientado a conocer la estructura interna del edificio. Para ello, se diseño un ingenioso sistema de túneles que permitieron literalmente penetrar la pirámide.
Así, pudimos conocer la existencia de siete etapas constructivas, siendo la última cerca del año 400 de nuestra era. Esta última etapa es la que el visitante puede observar hoy en día en el sitio arqueológico. Tres de los siete edificios fueron consagrados con diversos rituales que muestran la existencia de ceremonias muy complejas y espectaculares. Estos depósitos rituales se encuentran enmarcados por el sacrificio de varios individuos, muchos de ellos cautivos, acompañados de diversos animales y cientos de artefactos, como cuchillos, puntas y excéntricos de obsidiana, cerámica, así como ornamentos de jadeíta y concha.

Ahí estamos


El tráfico es constante tanto de subida como de bajada




En La ciudadela recorremos las habitaciones de los guerreros, el conjunto de los jaguares y en especial el patio de los pilares que acaban de restaurar en el palacio de Quetzalpapálotl. Este lugar pudo haber funcionar como la residencia de la élite teotihuacana. Su nombre significa "mariposa preciosa" y se le conoce así por as columnas talladas que delimitan el patio central del edifico, las cuales forman parte de los prórticos que enmarcan la entrada al as habitaciones principales. Las columnas de piedra están talladas profusamente con representaciones de quetzales y lechuaz, motivos que contaron con pintura e incrustaciones de obsidiana



El sol pica



Caminamos por la Avenida hasta la pirámide de Quetzalcoátl. Descansamos en el camino. Nos sentamos y miramos un momento atrás



Ahí está la pirámide, la más elaborada oculta por otra construída posteriormente en el siglo VI. Fue descubierta en 1918. Las esculturas que cubrían los lados visibles de esta pirámide-templo fueron destruídas intencionalmente y la fachada fue cubierta por una nueva estructura, lo cual permitió que se conservara mejor. En esta pirámide fueron descubiertos más de doscientos cadáveres que se suponen que fueron de personas sacrificadas. Por esto se cree que la pirámide es una representación de Tonacatépetl, la montaña sagrada de la mitología mesoamericana que constituía el centro del universo y de donde provenía el mantenimiento de los seres humanos






Desde allí volvemos a ver la Pirámide de la luna 



y después de bajar,


emprendemos el camino de regreso




El tiempo pasa y todo sigue su curso




miércoles, febrero 04, 2015

Centro

El centro de la ciudad es el otro laberinto de tráfico y ruído, idas y venidas, encrucijada de encrucijadas



Ni mejor ni peor que en otras ciudades. Sí con la luz, los sonidos y las formas de Ciudad de México. Unica.
Dejamos el coche cerca del Zócalo y caminamos



hasta llegar allí entrando por la esquina donde siempre hay alguien sentado pidiendo trabajo


y donde la catedral reclama su espacio


Recuerdo que hace un años, cuando estuvimos en la calle de La moneda, además de hacer fotos grabé el espacio sonoro de los mil vendedores ambulantes pero hoy la dejamos de lado


para que nos de tiempo a ver el Templo Mayor y el museo



Siguen excavando y rehabilitando aquí y allá. Hoy no vemos nada nuevo


pero siempre da gusto caminar por ese espacio que habla de tiempo y finitud,  de guerras, triunfos y pérdidas, y de todo lo que en definitiva, es importante para una y muchos pueblos, la espiritualidad y el poder







En el museo vemos la maqueta de lo que fue el Templo ahora que se cumplen 100 años desde que empezaron a trabajar en su recuperación


 y recorremos las salas para admirar una vez más a dioses murciélagos,


representaciones de Tláloc


o máscaras de diferentes partes del país



De siempre me ha gustado este museo


aunque la dejadez de algunas cosas es difícil de justificar. Las dos últimas veces que hemos venido no hemos podido ver la impresionante escultura de Coyolxauhqui que en 2009 o 2010 vi con un magnífico juego de luces y color donde explicaba su historia, las partes de la escultura y todo su significado. Ahi está, sin luz pero igualmente viva,


lo mismo que su contraparte


También ahí el impresionante brasero de Tláloc


y la cúpula y torres de la catedral en la luz del incipiente atardecer con el que nos despedimos del lugar




Volvemos al Zócalo donde también la luz bordonea las aristas de Palacio Nacional


y encuentra la expresión de la niña junto a su padre


El atardecer, como toda la memoria, también está vivo




martes, febrero 03, 2015

De Tlacotalpan a Xalapa

No madrugamos. El viaje es largo pero no hay nada urgente que nos espere en la Ciudad de México. Eso sí,  hay que hacer dos paradas en el camino: una en Alvarado y la otra en Xalapa.

Las calles de Tlacotalpan ya han han despertando


y tal vez los demás, aunque todavía los ojos del sueño nos roban los otros



Por increíble que parezca, las jaranas todavía suenan en el fandango de luz de noche





Algunos hasta tienen la para charlar como si todo acabara de comenzar


y otros, siguen tocando



y bailando

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otros dicen adiós


Nosotros también nos despedimos y nos atrevemos a esa foto de siempre


Dejamos atrás el parque de San Miguelito


y nos movemos junto al río


para llegar a desayunar a Alvarado con Doña Tella. Esa parada ha sido una visita obligada desde el 2009. Creo que en ningún momento nos hemos arrepentido de la comida, el arroz a la tumbada


el cocktail de camarones,


las quesadillas de jaiba,


el pulpo encebollado,


las tostadas de jaiba y camarones,


y por supuesto, la misma doña Tella quien rgullosa nos muestras los dulces de almendra que también hace y a los que no nos puede invitar porque son parte de un encargo


Su buen humor y su lengua vivaz son, aparte de la buena comida, otra buena razón para ir a verla.

Reconozco la carretera junto al mar, los puestos donde vende camarones,


los anuncios de venta,


los retazos de mar que el monte apenas nos enseña,


y más puestos de fruta y todo lo demás



En Paso del toro paramos a comprar fruta, guanábana, mandarinas, plátanos dominicos, chico zapote



En medio de la nada y entre el ruído de los coches, los puestos ambulantes. Son muchos así a lo largo del camino.
En medio de la ciudad, un ayer, hoy y mañana en las aceras


y un laberinto de cableado


Hoy Xalapa se siente húmeda y fría. Los coches la saturan y el diseño mismo de la ciudad no ayuda a que el tráfico fluya. Pero llegamos con tiempo para ir al museo de antropología y pasar unas dos horas. No hace mucho que estuvimos aquí pero queremos que nuestros amigos lo vean




Las dimensiones de las cabezas toltecas me siguen asombrando,






como la colección de máscaras,


de silbatos e instrumentos musicales,



los juguetes o el uso de la rueda en esos juguetes



y las maravillosas caritas sonrientes



Otras carita sonríe en otro patio



Ese es el patio donde Ramón tiene su taller y donde vamos a verle. Nos sentamos a charlar con él mientras termina un pequeño requinto


y donde sus dedos tejen notas menos tristes que las de ayer. A veces el corazón necesita llorar en voz alta para poderse vaciar y volverse a llenar de luz


lunes, febrero 02, 2015

Otras flores

La noche no descansa. Son muchos los que la siguen y quienes tocan, cantan y bailan para que continúe siendo luz en medio del día


Unos la duermen. Otros no. Así son las fiestas. Unos despiertan. Otros siguen




San Miguelito calla mientras los últimos fandangueros se van a dormir



y otros souvenires se reinventan: 35 pesos si la foto es con tu cámara y 50 si con la polaroid. Orale.


Es la fiesta y tanto en la España de pandereta y palillos como en el México del cielito lindo, todo cabe. No importa cómo y dónde se asiente o se sienta



La casa de la cultura vuelve a ser nuestro destino para esta última mañana de encuentro(s) musical(es). Hoy son Los Baxin quienes presentan su nuevo disco



También ellos vienen de Los Tuxtlas. Ahora que se escucha tanto un son jarocho más de escenario, escuchar sones fandangueros en el escenario es como moverse en otra dimensión


Había oído hablar de Los Baxin y escuchando uno de sus CDs pero hasta ahora no había tenido la oportunidad de escucharlos en vivo. Me gusta la sencillez, la honestidad con que estos arreglemos menos elaborados cuentan la música que suena en el campo



Son muchos los que en Tlacotalpan se dan cita. Es la comunidad sonera, los viejos y los nuevos, los de siempre y los otros. Son los amigos de muchos años.

Junto al escenario hay puestos donde venden libros, CDs y artesanías. Ahí está Doña Caya, Premio Nacional de las Artes por su talento como tejedora y conocedora de la tradición del telar de cintura




Ella ha tenido la suerte de recibir un reconocimiento a nivel nacional. Da alegría pensarlo sabiendo que muchos otros no lo han conseguido.
Hoy también tocan Los Cojolites, uno de los grupos conocidos a nivel internacional,





como Ramón Gutierrez y Son de Madera


Hoy está solo Ramón. Tereso y Natalia no han venido. El bajista del grupo, Aleph, murió hace dos semanas y después de tantos años de tocar juntos, el dolor puede más que nada. Aleph tenía 42 años. La muerte no respeta y la tristeza tarda en entender y no deja que la mente y el corazón puedan hacerlo. Aleph dejó un gran legado musical y al menos eso puede ser un breve consuelo. El homenaje a través de la música que Ramón hoy le hace es sobrecogedor. Gracias


A su lado, la cara de otro niño habla de esperanza y de otra luz 



Lleva en sus manos una jarana de juguete y unos CDs con música de Don Elías Meléndez. Ahí está,




Compramos para ayudarle y recordamos que aunque no tengamos mucho, tenemos más que otros



Mientras, en otras calles, la vida continúa


Vamos a comer y me preparo para la charla que esta noche doy en Luz de Noche sobre el floreo de tarima. Después de eso Los Alebrijes tocan


Luego, para dar inicio al fandango, Samuel hace un floreo junto a Luis Antonio, Kevin y otros músicos de Tuxtepec



No me lo hubiera perdido por nada. Especialmente porque Samuel, Edith, Arturo y Luis Antonio  vinieron de Tuxtepec y le dieron vida a la parte teórica que yo presenté. Así sí tiene sentido el escribir y analizar tradiciones musicales y sus reconstrucciones. Gracias.

domingo, febrero 01, 2015

Luz y color

Hay luz y color en Tlacotalpan. Ayer ya lo vimos. Hoy de nuevo despertamos a un sol de enero que se deja sentir


Vamos a desayunar a un lugar cerca de la iglesia de San Miguelito. Aunque sea trabajar los tópicos, no sé si lo que llaman la simpatía de los veracruzanos es algo así como la de los andaluces pero la verdad  es que si les das conversación, pasar un buen rato está casi garantizado. Maxi y Santy son gemelos


y la conversación llega por las aficciones al fútbol


No vamos a olvidar sus caras cuando saben que soy de España y Santy, obviamente, del Madrid.

También hay ruído en Tlacotalpan. En las fotos no se ve pero en el parquecito que está enfrente de la iglesia,


los altavoces multiplican por mil un reggaeton o un pop de bajo insistente y perturbador que solo dejas de escuchar cuando te alejas de lugar.
Un poco más allá, una rica nieve de coco nos lleva a otro momento y lugar


y seguimos camino hacia el teatro de la Casa de la Cultura. 

La programación de música también es larga para hoy. Después de ver un documental sobre Don Fayo Figueroa, el contrabajista del grupo Siquisirí, nos quedamos a escuchar a un grupo de niños que ya esperan a la puerta de la sala




Hablo con ellos mientras esperamos. El grupo se llama Jaranas y Fandango de Chacaltianguis y llevan poco más dos años trabajando. Son niños de entre 9 y 16 años y ensayan, además de sábados y domingos, tres veces a la semana


Fuerza, sentir. Ser dueños de lo que hacen. Impresionante verles tocar y bailar.
El trabajo con niños en los últimos quince años ha sido clave dentro del proceso revitalización del son jarocho que ya se viene dando desde  principios de los 80





Luego volvemos al escenario de presentaciones editariales del Sotavento y allí nos quedamos escuchando de nuevo a Estanzuela,






a jaraneros de Santiago Tuxtla con su estilo más pausado




y a Patricio Hidalgo
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y su Afrojarocho








Por la noche volverían a tocar después  de Mono Blanco

pero antes, al medio día, atravesamos la ciudad por calles que solo reconoces si miras hacia arriba


porque el paso está lleno de vendedores




La calle es un festín





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y sentirlo, un requiebro

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Es el momento de vender y hay que aprovechar



Es la fiesta grande y todos quieren estar aquí. Tuvimos suerte para comer ese día y a pesar de ser muy tarde, todavía pudimos disfrutar unos tacos dorados


una tampiqueña


y unos tamales de elote



sábado, enero 31, 2015

A Sotavento

Tras el cristal admiro la belleza de las montañas del Valle de México. Ella es una de mis favoritas. Tal vez más que el Popocatépetl. Aunque tras el cristal no se percibe tanto, el aire es limpio y transparante. Atrás ha quedado la polución y el ruído de la urbe, la locura de la maraña de carreteras y coches


Es sábado y aunque madrugamos, encontramos atasco al salir de la ciudad. Es puente y son muchos los millones de habitantes de la megaciudad. Cuando queda atrás, otro universo se abre y al acercarnos a Veracruz, otro comienza


Las carreteras  comarcales marcan el pulso y los topes en las de los pueblos lo despiertan. Es imposible ignorarlos.
Vamos a Tlacotalpan, al Encuentro de jaraneros al que ya vinimos en 2009 y 2011


Como siempre, lo entretenido está ahí mismo, a cualquier lado del camino,



lo particular de cada instantánea hablándonos de formas y costumbres



Son muchos los que vienen a Tlacotalpan para La candelaria. Varias fiestas coinciden dentro de este marco: unos vienen a correr los toros por las calles, otros a escuchar a los jaraneros y participar en los muchos conciertos y presentaciones de libros, CDs o DVDs, otros a escuchar a los grupos comerciales shows que el gobierno de Veracruz lleva y a quienes pagan cachés descomunales porque son los que utilizan para vender imagen y conseguir popularidad.
Hay más escenarios que en 2011, más grupos tocando, más presentaciones de material discográfico... Hay programas impresos y más información que nunca. Pero hay cosas que no cambian. Junto a las jarochas de blanco subidas a sus caballos y esperando a que la cabalgata salga, 



la niña lava su taza


y el vendedor aprovecha la multitud que espera la cabalgata


Todo esto me dice que estamos en Veracruz. Es Tlacotalpan, es Luz de Noche y más que nada, es volver a ver y compartir con los amigos,




es un mundo de mundos y momentos




Ahí van las otras niñas con sus vestidos de fiesta, su porte, su estilo





ahí los músicos


y el silencio lleno




Tal vez ya le hayan contado a esos niños el por qué de esos caballos, de los vestidos blancos, la peineta, la mantilla. Tal vez ya sepan que las tradiciones no son fijas, que todo cambia y que la herencia cultural se sostiene en pilares reconstruidos por manos sabias a veces, engreídas otras.
A fin de cuentas, la fiesta es como cada uno la percibe. 
Antes de que de comienzo la música, otro silencio y otra luz se sostienen



 Y la música da comienzo. Pasamos por la plaza Doña Marta para escuchar a mi queridísimo Kevin Leyva Trujano tocando requinto con Son Blanco



y de ahí vamos a La casa de la cultura Agustín Lara para escuchar la presentación que Estanzuela está haciendo de su nuevo disco



Mucha gente se me ha ido quedando enredada en el recuerdo y en el corazón en estos años de andanzas por festivales mientras hacía el trabajo de campo para mi tesis. Ahora es un buen momento para dar las gracias a quienes de una u otra manera me ayudaron  en esta parte del Sotavento. Rafael Vázquez fue una de esas personas. (Si quieres conocerle, búscale tocando la leona a la derecha de la imagen.)

La noche se despidió con Los cojolites, que también estrenan disco


Del fandango no hay fotos. Es mejor vivirlo sin cámara al hombro.

viernes, enero 30, 2015

Escapada

Es un buen momento para salir de Madison unos días, buscar el sur, dejar el frío. Es bueno poder coger un avión y en cuatro horas llegar a destino. Es bueno volver a México, su locura, su cotidianeidad, su gente.

Hoy es breve la salida y el paseo. Coyoacán huele a tamales ahora que La candelaria se aproxima y los puestos de la feria están en la plaza. Por allí caminamos cuando ya todo ha cerrado y el trío romántico todavía ameniza una mesa de comensales en Los danzantes


Por allí nos detenemos para sentir el pulso de la noche en el aire de enero


Por allí terminamos la cena con una empanada de membrillo


viernes, enero 23, 2015

Esas pequeñas grandes cosas

Uno de los poderes que tiene la música es su capacidad de evocación, el ser índice directo de emociones, recuerdos, memorias.
Creo que la comida también es así. El sabor. El aroma.
Los olores te llevan directamente a la casa donde hoy sabe a ajos dorados en aceite de oliva, a pimentón brevemente escaldado, al vinagre del escabeche que espera sus patatas; ralladura de naranja, azúcar y canela, avellana y café.
Sin duda, la nostalgia engorda en la abundancia de sensaciones y recuerdos que los olores crean.

Aunque todo distinto, hoy repito las magdalenitas de café que tanto disfrutamos hace unas semanas. Eso y un bizcocho de mandarina han sido las novedades en repostería. Hoy toca endulzar el momento con las magdalenitas.
La receta es de aquí

We Love Madeleines

y hasta ahora hemos probado las de naranja y almendras. Faltan por probar las de chocolate y aceite de oliva, pistacho y cardamomo, limón y trocitos de chocolate, limón y semillas de amapola, mango lassi, polenta y romero, bacon y chocolate, naranja y coco... Ya os diré.

Las de café (doble expresso, las llaman) son deliciosas. Creo que en lo que más se tarda es en batir los huevos y en tostar las almendras -- que muelo menos de lo que pide la receta porque me gusta encontrar trocitos aquí y allá.

Esto es lo que llevan:

1/4 taza / 30 gr. harina
1/2 taza / 60 gr. almendras (tostadas y trituradas)
3/4 cucharadita de levadurina
2 cucharadas de café molido (no café instantáneo)
2 pellizcos de sal
2 pellizquitos de pimienta
2 huevos
1/2 taza / 100 gr. azúcar
1/4 taza / 55 gr. mantequilla (derretida) + un poco para untar el molde

Y lo de siempre,
mezclar el harina, las almendras y la levadurna. Añadir el café, la sal y la pimienta. Mezclarlo todo bien. En otro recipiente batir los huevos y el azúcar unos 8 minutos a velocidad media. Aumental la velocidad y batir otros 5 minutos hasta que los huevos tripliquen su volumen y tengan espumita y un color amarillo pálido.
Con un espátula incorporar poco a poco los ingredientes secos en los huevos batidos con el azúcar. Añadir la mantequilla y mezclar amablemente hasta que todo esté bien incorporado.
Calentar el horno a 190ºC. Untar el molde con mantequilla y echar la masa, llenando unas 3/4 partes de cada conchita. 

  



Hornear de 10 a 12 minutos hasta que las magdalenitas suban un poco y los bordes estén dorados.
 

Colocarlas sobre un trapo de cocina y dejar enfriar



Cuéntame como te quedan, ¿vale?

jueves, enero 22, 2015

Billie

Me encantó lo último que leí de Anna Gavalda, "La sal de la vida".
Ahora que estoy con "Billie" vuelvo a reconocer el tono, los sabores y el espacio emocional que construye.
Creo que la traducción es buena, un castellano fluido e irreverente, coloquial y afinado.
Hila fino Anna Gavalda


 

                   
—Tienes razón… El problema es que después de esa frase hay tochos y tochos de texto… Monólogos súper largos… Sería muy difícil aprenderse todo eso de memoria… Pero es verdad que es una pena porque lo más bonito de esa escena, ya lo verás, está al final del todo, cuando Perdican se irrita y le explica a Camille que sí, que todos los hombres son imbéciles y que todas las mujeres son unas brujas, pero que no hay nada más bello en el mundo que lo que ocurre entre un imbécil y una bruja cuando se aman…
Le sonreí.
No nos dijimos nada más pero, en ese momento, los dos sabíamos ya lo que vendría después.
Nos terminamos la naranjada haciendo como si nada, pero lo sabíamos.
Lo sabíamos, y sabíamos que el otro también lo sabía.
Sabíamos que era nuestra última oportunidad, y que por fin podríamos resarcirnos de todos esos años de soledad que habíamos pasado rodeados de todos los imbéciles y todas las brujas del mundo entero.
Sí. No dijimos nada y nos pusimos a mirar por la ventana para calmarnos, pero lo sabíamos.
Sabíamos que en realidad nosotros también éramos hermosos.

lunes, enero 12, 2015

Como en las películas

Como en las películas, me dices, "tu siempre mencionas cosas como de las películas". ¡Y qué voy a hacer si la industria vende producto nacional y si en ese producto siempre suena algo como Cleveland o Detroit, Milwaukee o Chicago, si es en Wisconsin donde vivo y siempre aparece alguien en alguna serie que llega de allí para llegar a las grandes ciudades y explorar mundo en Nueva York, Boston o Massachussetts.
Como en las películas.
Somos personajes de un lugar y un tiempo. Las evocaciones y ser conscientes del lugar donde vivimos son una constante en nuestras vidas. Sabemos lo que es diferente, lo habitual, lo familiar, lo extraño. Interiorizamos lo habitual y lo que sale de la norma es lo que nos sorprende. En el día a día nos movemos en un espacio asumido como propio, predecible.
Para quien camina por el centro de Chicago día tras días, tal vez esto sea la norma

  
Yo que vengo muy de vez en cuando, reconozco el lugar, pero me faltan los detalles y lo miro todo como quien tiende a través de una nueva ventana.

Nunca hay luz en ese centro acumulado, detenido entre torres que compiten por respirar el aire más allá, un aire frío que en invierno araña como arista de cardo en sol de estío


Torres severas que desdicen el abrazo



y el ruido del tren que atraviesa la ciudad y la mantiene despierta



Como en las películas, los almacenes de Macy's en el centro, Starbucks como una constante en el paisaje de las ciudades del mundo, el chocante calor en las entrepuertas antes de salir a la gélida acera, las escaleras agotadas


García Lorca y su poeta en Nueva York, la vaca caída, el negro que pide, el que fuma, el que habla solo, todos con el móvil en la mano, quien pide, uno más, y otra realidad más allá rozando las líneas de otro universo sin pasos de tren


mientras la nieve cae despistada y los cristales se llenan de otros ojos