Saturday, December 06, 2014

West Side Market

El mercado del lado oeste de la ciudad fue algo que estaba en la lista de cosas que hacer en Cleveland. No me tienen que empujar mucho para elegir ir a un mercado porque me parece que es a través de la comida o de las artesanías donde se respira el espíritu del lugar, del barrio, del pueblo, de la gente.
Dejamos atrás el centro


y poco después de atravesar el puente llegamos al mercado


Hubiera sido bueno ver esta parte de afuera con vendedores y con toda la vida que hay junto al mercado en sí. Pero hace frío y habrá que esperar a la primavera para que los granjeros de la zona puedan vender sus productos afuera. Por ahora hay que conformarse con el interior


Comenzamos con la sección de frutas y verduras. Bill y Joan compran grosellas y frambuesas. Nos vamos parando a ver las cosas de cada sitio, a probar el mango, la piña o la papaya que ofrecen,


la fruta seca para añadir al cereal del desayuno o a otras mil cosas

A esta preciosa chica del puesto le pregunto si ella las seca. No, dice. Hace falta sol para secar todo esto y no hay sol en Cleveland. Las traen de muchas partes del mundo. Nos pregunta si somos de Cleveland. Le decimos que estamos de visita, que vinimos a buscar el sol que en Wisconsin se despista en invierno. Se ríe y nos dice que ella es de Egipto



Todos los vendedores a quienes escucho hablar parecen tener acento, Europa del este, medio oriente, menos Latinoamérica que en otros mercados




De frutas y verduras pasamos a la parte más grande


donde todo se junta





En 2008 el mercado fue designado como uno de los 10 grandes lugares públicos en América. Aunque es cierto que sí ofrece una gran variedad de productos étnicos y locales, también creo que hay otros mercados más espectaculares. No sé.   





Es cierto que la variedad y las comidas de mil sitios son evidentes




Una de estas empanadas de tradición irlandesa es parte de nuestro almuerzo


En el segundo piso vemos a gente comiendo y recuerdo el mercado en Río de Janeiro con los pequeños restaurantes que cocinan la compra que hayas hecho. Esto es más sencillo


Terminamos con una última mirada a esa mermelada de bacon, a la pasta y al puesto de comida mexicana





y descansamos un momento antes de seguir camino,


volver a atravesar el puente,




dejar atrás Terminal Tower, la antigua estación de trenes,


el estadio de baseball de los Indians


y alguna de las muchas iglesias que hay en la ciudad



antes de volver a Cleveland Heights,


a la casa donde nos estamos quedando


Poco después salimos para el concierto en la iglesia de San Stanislaus. También esta es una iglesia enorme y creo que el concierto de hoy, uno de los mejores






3 comments:

Tawaki said...

Cantidad, calidad y variedad, ¿se puede pedir más?

Raquel said...

Sí. Además, no es exagerado de grande y da para disfrutarlo

José Núñez de Cela said...

Un mercado fantástico. Me encantan los mercados (unos más que otros, claro) siempre que viajo y puedo, los visito.

Saludos!