Monday, October 04, 2010

Comienzo de semana

Otra etapa comienza, sí. Después de estos días perdida entre conferencias en esa parte de la Ciudad de México donde te olvidas del otro México, un viaje en metro se convierte en el termómetro que desvela la otra realidad de la ciudad. En un trayecto de 20 minutos, por delante de mí pasó la niña descalza dejando un versito escrito en papel para que se lo compraras, el joven pidiendo para su operación de pie, el ciego vendiendo chicles, el señor con la cesta de obleas, ajonjolí, frutos secos y golosinas, el jovencito con los libros de chistes, la pareja vendiendo mp3 y CDs por 10 pesos, el niño vendiendo bolsitas de maní. Enfrente de mi, mamá e hijo con bolsones grandes. Piel de bronce. Mirando a todo con la fijación con la que yo miraba, ellos sin reparo, yo con un poco más de discreción. Al fin y al cabo, la misma mirada. No era ni momento ni lugar para sacar la cámara. Así quedará en la memoria.

Las fotos de hoy casi cuentan otro paseo y de nuevo, otro de los muchos mundos de esta ciudad de constantes contrastes

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Camino por Reforma. Voy al mismo lugar donde compré la tarjeta de teléfono hace un año. Aunque dan el mismo quebradero de cabeza y las compañías de telefonía móvil son siempre las que salen ganando en todas partes, en cada país las normas son diferentes. Aquí, por ejemplo, el que compres una tarjeta y la recargues, no te garantiza que el saldo se quede ahí para que lo puedas utilizar en cualquier momento. En España tu teléfono se anula a los seis meses si no haces llamadas o no lo recargas. Aquí pierdes el saldo si no lo utilizas en tres meses. Ahora al menos sé ya por qué no funcionó los primeros días. El mismo laberinto en cada lugar

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Regreso sobre mis pasos. Reforma es una de las calles en una de las zonas bien de la ciudad. Pero ahí también la gente pone sus pancartas y protesta

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¿Por qué no? me dirás. No me asombro ni del lugar ni de la petición. Los puestos de trabajo desaparecen o no se crean pero el gobierno derrocha millones en el desfile conmemorativo del bicentenario. Esa es una de las cosas, hay muchas más. Sólo hay que leer las noticias de la desolación por las inundaciones tras Karl y Mathew en los estados de Veracruz, Tabasco y Oaxaca y la precariedad de la ayuda.
Hoy llega este mensaje:
"Amigos del foro,
Me uno a la causa de la inquietud de a dónde va el dinero, el acopio y demás. No es cuetión de quejas, pero sí de denuncia. Las comunidades de Paso del Amate y El Hato han recibido a muchas familias de El Espinal, Casa Viejas, Palo Herrado, Tres Zapotes, entre otras.
El viernes 1 de octubre los citaron para "repartir despensas". Las familias de Dos Matas bogaron por una hora a contracorriente para recibirlas y cuál fué su sorpresa que les dieron una botellita de medio litro de agua y una leche de litro!!!!!!!!!!!!! Eso sí con foto. Llevaban unas cajas de despensas y se las dieron a la persona que menos las necesitaba, pero como era de la Asociación Ganadera y el que se las entregó era su amigo, pues ahí quedaron. Al abrirlas, tuvieron que tirar los huevos descompuestos al río. José nos escribió desangelado, nos contaba cómo se desilusionaron de la "ayuda" que iban a recibir por necesidad...ni siquiera por el voto (que eso ya es responsabilidad personal). Y como ésta...deben haber miles de historias".

Esta señora también pide en la calle. Tal vez ella tenga un poco más de suerte

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Sigo caminando. Busco un lugar donde cambiarle la batería a mi reloj. No estoy muy segura de si en una ferretería lo harán pero lo intento.
- ¿Me cambiaría la batería del reloj?
- A ver si se puede
Parece que sí, sin problemas
- ¿Cuánto le debo?
- Treinta pesos
¡Treinta pesos!, ¡2.50 dólares! Antes de venir quise cambiarla en Madison pero cuando pregunté el precio y me dijeron que 10 dólares, inmediatamente dije que mejor no, que por ese dinero me compraba otro reloj que al menos duraría lo que durara la batería. Al salir de la ferretería vuelvo a preguntarme si lo que acaba de pasar es cierto. Tengo que hacerle una foto al lugar.

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Sigo camino. Hoy hago la compra en el mercado, fruta y poco más. Las mandarinas a 7 pesos el kilo. De Veracruz. Llevese señorita. ¿Puedo hacerle una foto? ¡Cómo no!

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Aunque no compro mucho más, sé que volveré a este puesto

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Los mercados mexicanos son todo un mundo. Aparte de los puestos habituales de verduras, frutas, quesos, embutidos o carne, los hay de ropa, zapatos, ferreterías y droguerías y mil cosas más. También, pequeños puestos-restaurantes donde el menú del día (la comida corrida) es muy muy barata

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Me siento y la viejecita, sin más dice
- La crema es de espinacas, la sopa de moñitos y consomé.
- Seño, ¿qué es moñito?
- Así, pequeño (Y hace un gesto con los dedos indicando algo diminuto).
No insistí. Me imaginé que tal vez fuera pasta pequeñita. No sé.
- Consomé, gracias.

Cuando casi he terminado me pregunta si quiero arroz o espagueti. Arroz por favor, no mucho, y le agradecería si me lo trae con la carne.
- ¿Qué me aconseja, carne asada o albóndigas?
- Pues yo le digo que albóndigas
- ¿Pica la salsa? ¿De qué es?
- No es picosa. Es de jitomate
- Sale

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Rica esa comida sencilla y popular, esos mercados llenos de vida que son, como en muchos otros lugares, alma de la ciudad. No resisto perdir permiso para hacer una foto de la calabaza en tacha

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y de las frutas confitadas.

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Y no resisto el olor a expreso en el puesto donde ya el otro día me tomé uno. No será la última vez

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Él de la Ciudad de México y yo de Salamanca. En cuanto abro la boca se termina mi secreto y mi afán de hacerme pasar por alguien de aquí.

7 comments:

nina said...

True, you left Madison at a time of brilliant sunshine (though it is cool), but then, you can do another spin south come January. Of course you can.

(I can sort of understand your words here. Plus minus.)

Irreverens said...

¡Cómo me encantan estos paseos tuyos! Siempre tengo la sensación de estar ahí, andando a tu lado y viendo y oliendo todo eso.
:)
Tu arroz con albóndigas me recordó cuando íbamos a comer al mercado de abastos en La Paz; allí, en unas mesitas estrechitas con bancos, te sentabas junto con otras personas que no conocías.
Tan distinto todo, eh...

¿Qué significa "tlapalería"'

Belén said...

Me encantan los colores que ve tu cámara!

Besicos

Peter Pan said...

Como siempre, esos viajes tuyos por tierras mexicanas es como si los hicieramos nosotros dentro de tu cabeza, lástima no poder distinguir los olores, sabores y texturas. Lo que si se ve claramente es el contrapunto social. En fin.
Besos

leo said...

Gracias por el paseo, Raquel. Me ha encantado (aunque me he quedado con ganas de probar los dulces).
:-)

Raquel said...

Nina,
Sunny and cool, that what they tell me. Can't imagine I will be getting there around the time snow comes. And yes, I hope to be down here at the end of January. We'll see.

Irre,
exactamente, así son los mercados aquí y la comida casera de los puestecitos.
Tlapalería es el mexicanismo para ferretería. Es lo mismo. Parece que viene de la palabra nahuatl tlaptl,que me dice Carmen que significa lugar con muchas cosas pequeñas tipo herramientas.


Belén,
gracias. A veces se atora, pero bueno.

Peter Pan,
umm.... un blog con sonidos callejeros y olores. ¿Ya está inventado?

Leo,
la calabaza en tacha está muy rica, aunque para mi gusto, es bastante dulce. No probé ésta así que no te puedo decir cómo estaba.

dintel said...

Qué verduras, qué fotos, qué de todo...