Sunday, March 16, 2008

Sol y sombra

El viernes terminamos una serie de conciertos didácticos que hemos estado haciendo en ocho escuelas de Milwaukee. Son presentaciones que forman parte del programa educativo Arts in Community Education (ACE) de la Orquesta Sinfónica de Milwaukee y que integra música y arte en la clase a través de presentaciones de diferentes tipos de música y experiencias artísticas en escuelas de grado elemental y medio. Se trata de que los niños sientan la música como algo vivo y cercano, que puedan sentirse identificados con lo que ven y escuchan, y que puedan sentir la música como algo que puede formar parte de su proceso de formación. Tal vez suene complicado pero en realidad es muy simple. Nosotros trabajamos con niños de 4º grado (9 y 10 años principalmente) y el lema para ese curso es "children of Wisconsin, children of the world": a través de los conciertos, la música les acerca más a un mundo plural y les sugiere múltiples formas de vivir de forma abierta la riqueza de la diversidad étnica que los (nos) conforma.

Las escuelas a las que vamos son de ricos y pobres, anglosajones de piel clara y afroamericanos, latinos, asiático-americanos. Cada una es un mundo. Y esto lo digo literalmente. El contraste es impresionante en todos los sentidos: las que tienen todo y las que tienen menos (muchas de las que menos tienen parece que son riquísimas en comparación con lo que he visto en España); aquellas en las que los maestros son tus amigos y en las que son tus comandantes; las que te sonríen y te dan la bienvenida con los brazos abiertos y a las que llegas como si fuera una cosa más que ocurre en el día; las que mezclan a niños de todos los colores y las que parecen haber nacido para cobijar un sólo color, blanco o negro.

A pesar de que ya hace tiempo se lucha para que la segregación social no exista, los guetos están ahí y no es algo que sólo se vea cuando pasas por esas calles en las que reina el caos: las escuelas de la zona también lo cuentan explícitamente. Nuestro último concierto fue en una escuela en la que casi todos los niños son afroamericanos. No es la primera vez que estamos en esa u otras escuelas así, pero ésta siempre nos llama la atención porque parece una expresión viva de esa realidad trasplantada de las casas a la escuela: el castigo como herramienta de enseñanza, la impaciencia, la falta de respeto, el alboroto.
¿Cómo te acercas a estos niños que parecen llenos de vitalidad pero que son tan difíciles de controlar? ¿Cómo les puedes hacer ver que les respetas? Muchas preguntas y muchas reflexiones que se te quedan por dentro. Hace falta mucha voluntad, fuerza y clarividencia para emprender caminos nuevos cuando no has nacido entre los privilegiados (es decir, en una familia "normal").

12 comments:

Mariano Zurdo said...

Me encanta leer tus entradas sobre música, cultura y educación. Me parece una vía tan buena a nivel didáctico que es una pena que no se utilice más. En España, por lo que yo sé, aparte de iniciativas como las vuestras, poquito, poquito...
Creo que alguna vez te comenté que estuve con mi coro en Ecuador hace algunos años, y lo mejor sin duda fueron los conciertos didácticos que dimos en varias escuelas.
Besitos/azos.

Irreverens said...

Qué monada de niños...
Y qué difícil, sin duda, encontrar el modo de llegar a estas criaturas que sólo reconocen los gritos, las malas maneras y los goles como vehículo de expresión.

Aunque estoy segura de que en ti tienen una inmensa puerta de acceso a ese otro mundo de colores infinitos.
:)

Besos y ánimo con esta más que loable tarea.

Besotes

Irreverens said...

goles, no, ¡golpes! jajajaja

Otra vez a viajar al olvido... said...

que lindas entradas...

Raquel said...

mariano,
hay conciertos didácticos y cosas que se hacen también allí pero son cosas puntuales. Hay gente muy buena allí pero el presupuesto no da para mucho y creo que ese puede ser uno de los problemas. Gracias y un besote.

irreverens,
esa foto es de hace un par de años, dos niños en Cartagena (Colombia). Podrían perfectamente haber estado en ese concierto el viernes. No se puede hacer fotos a niños a no ser que tengas permiso y por eso me acordé de esa foto.
(A veces a mi casilla de mensajes de entrada no llegan todos los mensajes (tu primer comentario lo colocó en "junk mail" -sorry-). No entendía nada. Ahora sí.)
Besos

Otra vez a viajar al olvido,
muchas gracias por acercarte y comentar.
Saludos

Mariano Zurdo said...

Como siempre, la educación, los presupuestos y las prioridades. Es una lástima que quienes los administran tengan tantas carencias profesionales. Ains.

Raquel said...

Mariano,
exactamente. Es como si quienes estuviera ahí decidiendo planes educativos y demás se hubieran olvidado de que la educación empieza desde lo más elemental y desde adentro, que no se espera a los 20 años para formarse. Cómo duele ver tanto descuido, ¿no?

ISOBEL said...

no se como...pero lo saben, ahora... siempre intentan ponerte a prueba, besitos

winfried said...

... y si estos niños son de padres indocumentados, bajo el dominio Republicano que ahora tenemos en USA, son considerados Criminales!! Es inaudito, como ha llegado el odio a este segmento de la poblacion en estos tiempos por estos lares...

Raquel said...

Isobel,
tú debes saber de eso y probablemente tengas mucho que decir al respecto.
Un abrazo

Winfried,
es un tema muy triste, sí. The white privilege continúa haciendo estragos, ¿no?
besos

banderas said...

Difícil no. Imposible acercarse a alguien que toda su vida ha vivido el desprecio y la marginación y pretender respeto y confianza por su parte. Su actitud reactiva es fruto de la desconfianza y de la experiencia diaria que les dice que el mundo no cuenta con ellos. En cualquier caso la música puede ser una herramienta muy práctica de acercamiento porque esta gente tiene un don natural para el ritmo y la música... es más fácil atraerlos con mala música que con buenas palabras, sin duda.

Siempre una experiencia interesante la que nos muestras.

Bicos ;-)

Raquel said...

Banderas,
muy de acuerdo contigo.
Gracias y besos también para ti.