Friday, September 02, 2011

Islas

Vas a decir que no paro, pero no creas que no tengo ganas de llegar a tierra firme. Ya te conté que llegué a Madison el lunes por la noche y que para aplacar la ira de los viajes largos con horas que viajar de este a oeste te quitan o ponen, desperté al día siguiente tratando de que fuera un día lo más normal posible. También te digo que creo que ha sido así para muchas personas en Madison: la semana del regreso, el comienzo de los colegios para los niños, la última semana de vacaciones antes de que la próxima abra sus puertas la universidad.
¿Ves? No soy la única. Tampoco este fin de semana en el que mucha gente viaja porque es puente. Y no, no es exactamente por eso por lo que estoy en Marco Island: Mehmet nos pidió que estuviéramos con él el domingo. Es cuando se casa.

Qué dónde está Marco Island me preguntas. Si dibujas una línea recta desde Miami hacia el oeste, ahí está, en el Golfo de México, en el suroeste de Florida.
Madison amaneció con un sol de fuego entre el calor húmedo de la mañana. Convirtió en espejo los lagos de la ciudad. Un avión y luego otro para llegar a Fort Lauderdale

IMG_4373

y desde allí recorrer la 93, como si buscáramos la tormenta tropical que ya descarga sobre New Orleans. El centro de la tormenta no está aquí, pero la lluvia de a ratos parecía decir lo contrario

IMG_4380

Volvió a recordarme que no es dama silenciosa y que sus caprichos son precisamente eso

IMG_4388

Lo demás te lo puedes imaginar, hotel

IMG_4390

mar a lo lejos

IMG_4395

y un arco iris sobre el Golden Gate de Marco Island conectando las aguas de lado a lado,

IMG_4410

el mejor deseo para Mehmet

IMG_4414

y un puente abierto para esta isla de fin de semana

IMG_4418

8 comments:

dintel said...

Siempre me han encantado los cielos plúmbeos.

Minombresabeahierba said...

Se la ve hermosa volando sobre el arcoiris, Raquel!

Besotes

Irreverens said...

¡Oh, cielos, qué chulada! :D

Tawaki said...

Precioso arcoiris. Lo tuyo no es que sea un no parar, es que no tiene nombre...

Belén said...

Pues no, no paras, eso si... ami me encanta :)

Besicos

Tesa said...

Marco Polo, pareces, o aquel niño de una serie de dibujos animados, muy popular hace muchos años, que iba buscando a su mamá con un mono por todo el orbe.

Raquel, me encanta la tormenta, los paisajes abiertos, los viajes... lo que nos vas contando.

En fin que disfruto pasando por aquí. Hoy iré hacia abajo para ponerme al día.

Que tengas un buen inicio de curso, Raquel.

Un beso grandote.

Raquel said...

Dintel,
esas nubes escarlatas me persiguieron todo el camino, lo mismo que la tormenta que aparecía y desaparecía a lo largo de esas autopistas que siempre parecen infinitas por aquí. Los postes de la luz a lo largo del camino.

Minombre,
sonrisa y agradeceres

Irre,
estos cielos tan abiertos y enrulados de nube y luz... ¿Será el espacio, lo amplio de todo esto?

Tawaki,
ahora viene la calma, ya verás.

Belén,
pero tú tampoco, aunque no recorras kilómetros físicos, los recorres de otra manera.

Tesa,
gracias, preciosidad. Luego voy a verte para saber en qué andas.
Besos

Juan Luis Dammert said...

Qué bonito Raquel, nivel arcoiris, cruzando los mares, la más transocéanica y mejor escrita de mis amistades.