Sunday, October 21, 2007

Vida

Hoy es el 58 aniversario de mamá y papá. Me despiertan esta mañana para que pueda sentarme a su mesa y celebrar a su lado, con las hermanas también. La alegría que respiran sus voces se me queda muy adentro y llena todo mi día. Tanta fuerza y voluntad clara escucho que hasta siento que puedo tocarles, toda esa verdad que ellos representan.

Es la fuerza de la vida, su tesón. Trasciende tiempo y lugar.

Al final del día todavía resuena el tono claro de la voz de mamá, su intensa comprensión, el mar de acogida que siempre emana de su interior. Resuena también la dulzura de papá, esa alegría interior que siempre le hace sonreir y que con tanta sencillez inunda.

¡Cuánto les quiero! Estoy con ellos y sé que ellos también están conmigo, que me ayudan a desdecir distancias y a comprender el lazo irrompible.

Sí, mucho querer en ese abrazo de vida.

5 comments:

Mariano said...

Muchísimas felicidades a tus papis y a ti por tenerlos cerquita, aunque sea en la distancia.
Besitos/azos.

Peter Pan said...

Enhorabuena, pero no solo por toda esa cantidad de años en los que tus padres han compartido sus vidas, sino por esas hijas que lo celebran con ellos y que los adoran, cosa que, en los tiempos que corren..., no es nada fácil
Un saludo cordial
Peter Pan

DR said...

En el rostro de tu padre se intuye que está a gusto con la vida. En el de tu madre, determinación.
Para ambos, felicidades.

nina said...

Best wishes to them! May they remain happy and healthy and take great joy in the wonderful family they have raised.

leo said...

¡58 años juntos! Estamos hablando de amor, con mayúsculas: de compromiso, de tesón, de voluntad, de superar las dificultades cogidos de la mano, pero sin dejar de mirar al frente; y no de ese sentimiento blando, ñoño, carente de dirección, con el que solemos confundir al amor demasiado a menudo ( y así nos luce el pelo).
Mi más sincera felicitación. A ellos, claro, y a ti también por transmitirnos con esta entrada emocionante, sentida y entrañable, que aún es posible, que aún hay que tener fe en la humanidad.