Wednesday, October 01, 2008

Con la primera hoja

Sophie me preguta si el otoño comienza cuando cae la primera hoja. La miro y sonrío. Le digo que no sé muy bien, que puede ser, que la medida del tiempo es siempre relativa y que el número del calendario no siempre es real. El número representa lo estipulado, la norma, la representación de nuestras necesidad de clasificar, ordenar, delimitar.

Pensaba en eso hoy mientras caminaba por el campus y escuchaba el otro color


Se siente la diferencia, no cabe duda. No, no ha sido de un día para otro. Los sabes porque la mañana ya se quita con pereza el frío de la noche, porque la noche empieza a llegar un poco más pronto de lo que me gustaría.
Tal vez debería decirle a Sophie que puede que el otoño llegue cuando tienes ganas de que la sopa sea caliente y no fría, o cuando no se siente calor en la cocina para poder hornear pan o hacer una tarta de manzana, fruta reina de la época

Números en el calendario... La mayoría de las veces ni siquiera tienen color

Tal vez debería decirle que cada estación trae un cambio y que esos cambios son los que realmente nos cuentan algo. Dentro de poco los carritos de comida ya no estarán frente a la biblioteca

y el capitolio asomará a lo lejos tras ramas desnudas

Pero hoy se ve bonito así, entre árboles en los que asoma el amarillo

Sí, es irreversible.

Does fall really start when the first leaf falls down?

11 comments:

elita said...

Son todos aquellos pequeños cambios los que nos recuerdan que el otoño está aquí. Las ganas de sofá, de libros, de manta, de quedarme más en la cama... ¡Me encanta esta éspoca!

JESUS y ENCARNA said...

Nada más cierto que el otoño empieza cuando el cuerpo te pide sopa... para mí empezó esta semana, aunque ya a principios de septiembre las hojas, allí en la montaña, empezaron a avisarnos sutilmente de lo que se acercaba.
Es una estación "visualmente" preciosa
Besicos
Encarna

leo said...

Qué bonitos los árboles,con las hojas cambiando de color, antes de caer.

Irreverens said...

Para mí el otoño empieza realmente en un atardecer en concreto: aquel en que la luz se me antoja distinta. Con un tono menos "impertinente" que en verano. Acabo de llegar de correr un poco por el campo y he podido gozar de una puesta de sol impresionante. Como siempre en estos casos, he pensado en ti.
:D

Besotes

Raquel said...

Elita,
todo eso, ¿verdad? Es la época de transición que invita recogerse física y mentalemente. Así parece.

Encarna,
sí, siempre se dice que la naturaleza es sabia y es que realmente es así. Ahora cada día trae algo nuevo, una brisa distinta, un color especial y caprichoso pero cercano.
Besos

Leo,
te gustaría verlo de cerca. Aún está todo muy verde pero ya muchos árboles han cambiado su color por completo. Es curioso como cada año es diferente. O al menos lo que recuerdo en lugares específicos de las rutas que hago cada día.
Un besote

Irreverens,
qué deliciosos esos atardecer de campo, de mientras corres y la mirada va jugando con el horizonte que se construye y los colores que te envuelven como sin que te des cuenta... Ahí estuve contigo, pues y corrí un ratito a tu lado (bueno, diez minutos solamente pero algo es algo, ¿cierto?)
Abrazo grande

geminisdespechada said...

"el otoño llegue cuando tienes ganas de que la sopa sea caliente y no fría"

AMEN!! :)

Marino Baler said...

Curiosa estación el otoño. Me trae recuerdos y nostalgias de gentes con las que he compartido momentos y como las hojas del árbol al caer desaparecen de mi vida, sin más. Siempre en esta época recuerdo a aquel amigo del que ya no sé nada o aquel amor fugaz que me hizo sentir el ser más dichoso. Pronto se acercará la melancolía... lo presiento.

Un saludo.

Raquel said...

Geminisdespechada,
que se nos acabaron los gazpachos, vaya, aunque todavía las matitas de tomate que planté a comienzos de verano están dando frutos.

Marino,
gracias por compartir esas sensaciones y pensares.
Un saludo también para ti y bienvenido

dintel said...

Dile que el otoño empieza antes de que lo veamos. Cuando lo vemos, es que ya hace tiempo que es una realidad, como la madurez y como la vejez. Todas las estaciones permanecen latentes y luego empiezan a producir pequeños cambios imperceptibles a los ojos de los humanos... es la belleza de su secreto.

Raquel said...

Mucha verdad. Se lo voy a decir, de tu parte. A ver con lo que me sale como respuesta.

Luis Alejandro Bello Langer said...

Al fin he venido a verte para, en parte, agradecerte por tu saludo de cumpleaños...y a modo de compensación, quiero tratar de comentar en todas tus entradas desde Octubre.

Buena la pregunta de Sophie...yo siempre me dejo llevar por la condición astrológica de cuando el Sol cruza, en este caso, la Línea del Ecuador (aunque climáticamente, las altas temperaturas se sienten hasta bien entrado Abril).

Saludos afectuosos, de corazón.