Thursday, January 15, 2009

Más de menos

¿Qué se siente a la 1 de la tarde cuando el termómetro marca -21ºC?
Te preparas tanto para el frío que hasta parece que lo sientes menos. Te abrigas mejor física y mentalmente, no pasas tiempo afuera y lo planificas todo de tal manera que para cuando sales, todo está calculado y mientras no te quedes parado, estás a salvo.

Hoy las escuelas de Madison cerraron y no hubo clase.
La barrera del tren se debió quedar congelada: estaba bajada y el semáforo en verde. Menos mal que no me tocó ser el primer coche en la fila. No hubiera sabido qué hacer.
Hay tanta nieve acumulada que están empezando a quitarla con remolques. En algunas calles ha desaparecido uno de los carriles para coches.
Algunos coches estancados en aparcamientos parecen bizcochos blancos gigantes. Los camiones quitanieves no tuvieron consideración y siguieron echando nata sobre ellos.
El humo de las calefacciones saliendo de los edificios te vuelve a gritar que hace mucho frío.
Son los días así cuando los mayores te cuentan historias de los inviernos tan fríos de antes. Y son muy descriptivos si han vivido en ciudades como Minneapolis o Montreal, esas ciudades con otra subterránea porque tanto es el frío que adormece los sentidos. Al menos allí puedes caminar por calles climatizadas.
Aquí, la vida continúa en el desierto blanco,
los artistas siguen esculpiendo

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y las dunas siguen creciendo

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7 comments:

Only said...

Impresionantes esos -21...nunca he sentido semejante temperatura, no puedo imaginar qué se siente. Pero aquí estás tú para contarlo, qué bien.

Preciosas fotos, preciosas, hummmm

Un besito
y abrígate :)

Irreverens said...

Siempre me ha llamado la atención ese submundo de ciudades como Montréal. Quizá algún día puedo visitarlo.

La primera foto parece una bola de helado de nata siendo extraída del resto del helado.
:)

Besotes

Juan Luis said...

Uy, como estaran sufriendo en la cooperativa todos los desprotegidos. Esos forraban sus ventanas con plastico, ya que la vieja casa estaba arqueada con ventanas y todo, y el frio se metia hasta por el piso. Ademas, por el miedo a los incendios, no estaba permitido usar estufas.
Supongo que todos los vagos callejeros y homeless de Madison estaran veraneando al sur.
JL

Raquel said...

Only,
la ciudad se ve vacía. Tal vez todos hayamos optado por hacer lo mismo, movernos en coche, aparcar lo más cerca de los sitios donde tengamos que ir, y estar adentro. Ayer la biblioteca estaba llena.
Besos

Irreverens,
he visitado esas dos ciudades y creo que no me arrepiento de haberlas visto o en verano o en otoño.
¿Te gusta ese helado? Va a ser el tema del invierno, vas a ver.
Besotes (y envidia. Cuenta de La Clandestina cuando vuelvas, ¿vale?)

Juan Luis,
veraneando en el sur y el poder de la imaginación. Espero que la ciudad les haya dado cobijo porque si no, a estas alturas ya deben estar de esa manera.
Pobres en la cooperativa, ¿no? Menos mal que las clases no empiezan hasta el martes y tal vez la gente haya podido escaparse unos días de este frío.
Manda aires cálidos del sur. Por fa!

dintel said...

Pero qué frío... me supera. En casita y bien abrigadita.

Raquel said...

Brrr.... de verdad que sí.

dintel said...

;)