Sunday, April 06, 2008

Partículas

Me pregunto si los días, como la hoja, van dejando sus partículas en la tierra para que se mezclen con otras mil partículas y así nutrir lo que la recorre, lo que nos hace fluir también. Tierra, aire, agua, viento y la fuerza de la vida. Siempre presentes. Así lo siento.

12 comments:

dintel said...

Sin lugar a dudas. Pero... al lado de esas partículas en descomposición siempre germina lo que en un futuro será de nuevo partícula.

leo said...

Nunca se acaba esa secuencia. Nos nutrimos, crecemos, forman parte de nosotros y nosotros formamos parte de todo. Es una idea muy bonita. Nuestros átomos provienen de las estrellas.
Cuánto más influirá lo intangible, esa materia de los días, lo que queda en el aire, en la intención...

ISOBEL said...

menuda sensibilidad tienes, es un autentico placer pasear contigo, besos y feliz semana

Julia Ardón said...

Respirando vuelven a ser nuestras, exhalando las dejamos para que las respire otra persona, otro animal, otra planta, que nutra la tierra, que vuele por el aire y llegue al oceano...
¿ qué somos? sino pedacitos de un todo. Ese todo que se mueve...?

elita said...

Deberíamos verlo de esta manera más a menudo. Es un proceso tan sencillo pero tan esencial... Necesitamos esa dosis de pequeñez para verlo todo con más claridad.
Besitos.

Tawaki said...

Habrá más hojas, aunque no nos corresponda a nosotros verlas.

Un abrazo.

Mariano Zurdo said...

Esta tarde ha llovido muy fuerte en Madid, y no sé por qué pero me acordé de ti. Eso también debe ser fluir.
Besitos/azos.

Amor said...

y la fuerza de la vida sale de nosotros y nos rebota y nos vuelve nueva en el otro, en ti

amor

Raquel said...

Dintel,
el ciclo que nos mantiene y que regenera

Leo,
la espiral en la que tal vez en algún instante se llegan a unir sus halos

isobel,
como si fueran los elegantes trazo de una de tus pinturas

julia,
en ese pedazo de todo y nada, lo mínimo que es todo, lo esencial

elita,
lo fragmentado que vuelve a ser gigante

tawaki,
y hojas más allá de nuestro tiempo y presencia

mariano,
como la lluvia y el fluir que somos, el recuerdo que enlaza un instante para recordarnos vivos

amor,
y fuertes. Amor y muerte en lo cíclico. Desgarro y vida en lo interminable.

Un gusto todos vuestros comentarios

Irreverens said...

Todos somos Uno. Sin duda.
Y cuán maravilloso sería que todas las personas se cuestionaran estas cosas de la forma tan bonita en que tú lo haces.
:)

Besotes

banderas said...

Los días y las horas que no estoy en contacto con vosotros os echo en falta, como echo en falta correr cada dos o tres días o el aire fresco en mi rostro. La vida está llena de sensaciones y momentos que se repiten con cierta frecuencia cíclica: unos mueren para que otros vivan, la materia en descomposición alimenta los bulbos emergentes.

Se nota que ya es primavera ¿no?

Bicos ;-)

Raquel said...

Irreverens,
bonita reflexión, todos somos Uno.
Besotes para ti también

Banderas,
también a ti te echamos de menos cuando no estás pero hay que encontrar el equilibrio para hacer todo lo que queremo. La vida es rica y sabe de todo eso.
Poco a poco llega la primavera. La recibimos con mucho gusto.
Un besote