Thursday, May 29, 2008

Tal vez

La lluvia también lo transforma todo, silencia a pesar de su caída

y sostiene a pesar de la gravedad,

imagina palomas en espera

y roba una compañía


Si supiera, tal vez le pintaría color a la madera

o la dejaría así, las líneas interiores asomando y rozando la retina del tiempo

9 comments:

Irreverens said...

Qué fotos tan curiosas, Raquel. En las primeras me pareció que el "suelo" era arenoso...

A mí suele gustarme la lluvia, pero reconozco que ahora empiezo a estar un poco saturada de agua... Dicen que este fin de semana vamos a tener cielos nublados pero libres de lluvia... a ver...
:)

Besotes y "have a nice weekend".

Rafael said...

Qué sencillas y qué poéticas son tus imágenes y tus palabras...

JESUS y ENCARNA said...

Es precioso, palabras e imágenes... que haces primero?
Besos
Encarna

Raquel said...

Irreverens,
como no deja de llover por allá ni por Madrid ni por Salamanca, quise solidarizarme. La lluvia de la tarde fue empapando poco a poco esas piedras que estaban en la terraza de madera vieja. Por la noche fue el tormentón y hoy vuelve a no salir el sol). No llevamos tantos días de lluvia como vosotros. Ya falta poco para que los cielos respiren azul.
Big hug for you and have a wonderful weekend.

Rafael,
gracias. Siempre es un gusto cuando dejas tus comentarios.
Un abrazo grande

Encarna,
no tengo una norma fija. Ayer fueron las fotos y luego el comentario. Otras veces es al revés. Depende mucho del día, del tiempo que tenga o de si la oportunidad se presta para las imágenes.
Un besote

Fernando Santos (Chana) said...

Olá Raquel, dei com seu blog. ao ocaso gostei muito...Belas imagens e texto !
Um abraço

Raquel said...

Fenando,
muy agradecida. Bellas imágenes las tuyas también.
Un abrazo

Julia Ardón said...

ve vos, yo también tengo una hermosa parejita de piedritas húmedas en mi galería de fotos.
¿ la viste?
se parece a la tuya.

dintel said...

Jo, qué fotos más chulas. Me encantan las fotos donde se pueden ver texturas.

Raquel said...

Julia,
Acabo de ver esa parejita preciosa.
Mua!

Dintel,
las pobres estaban tan solitas que había que hacer algo con ellas y con la madera.
Un abrazo