Wednesday, June 18, 2008

Lima: ésto y aquello

JL me pregunta cada día qué es lo que me ha sorprendido hoy. Se me hace difícil contestar porque son tantas cosas que me cuesta articular una respuesta clara y breve.

Me sorprende el regatearle a los taxistas, decirles tu destino y preguntarles cuánto te cobran, aceptarlo o no. Lo viejo que a veces los coches son


La gente está en los restaurantes con sus abrigos (más bien cazadoras o chaquetones) puestos (en la mayoría de las lugares no hay calefacción y aunque el frío no es cruel, la humedad es poderosa).

No hay costumbre de comer pan (ni tortillas) con las comidas y el humo de los coches no sabe rico.

Pasas de una Lima a otra con sólo cruzar una calle

No pagas un recibo sino lo cancelas. (¿Será por eso de cancelar la deuda?)

Los autobuses urbanos (combis, colectivos) no tienen paradas fijas y puedes parar cualquiera que te interese coger en cualquier lugar

Los pasos de peatones no se respetan.

Muchas parejas en los parques se besan y abrazan con completa desinhibición; más que en otros lugares.

Los churros siempre son con azúcar y el arroz con leche lo vende, entre otros sitios, en puestos por la calle

La burocracia, trámites y papeleos se siente más pesada que en otros lugares. Tienes que coger un número para esperar tu turno en la ventanilla del banco como si fuera la frutería o la pescadería. Sólo una persona por ventanilla, por favor

La palabra corrupción aparece demasiado a menudo en boca de ciudadanos de a pie.

Ver a los cambistas ahí mismo en la calle, en esquinas insospechadas y lugares que sólo lo lugareños pueden predecir

En alguna zona o cuando entras en algún lugar, el bullicio de afuera parece desaparecer por completo porque sólo existe ese espacio en el que estás

No he visto perros callejeros ni gente paseando a sus perros. Sí gatos salvajes en algún que otro parque
Tener una carretera costanera y pasar junto al mar cada mañana

La belleza y colores de las buganvillas


Estar aquí.

6 comments:

Irreverens said...

Pues al final lo has enumerado todo bastante ordenadito, diría yo.
:)

Siempre he querido tener una buganvilla... aquí acaban de florecer y están imponentes.

Besos y a seguir sorprendiéndote.

dintel said...

Me has hecho coger ganas de ir. La última foto me ha robado el corazón.

Raquel said...

Irreverens y dintel,
nunca había visto buganvillas de ese color. Ahí estaban, junto a otras de rojo intenso. Un poco más allá, unas violetas impresionantes...

Elèna Casero said...

qué gusto da viajar así, contigo que nos llevas de la mano.
¿Sabes? en València hay una casa igual que la que está pintada de amarillo. Más grande pero idéntica.

leo said...

Me uno a la opinión de Elena: Qué gusto que nos cuentes las cosas así, detalle por detalle.
UN besote y espero que sigas disfrutando tanto.

Raquel said...

Gracias elèna.
Lo de la casa es curioso y no me extrañaría. Algunos (no sé cuantos) edificios de la Lima colonial fueron réplicas de edificios españoles.

Leo,
gracias a ti también.
Besotes

Tengo ganas de volver a casa para poder volver a leeros y estar con vosotras. Unos días más y luego ya.