Tuesday, July 08, 2008

De sol a sol

Es fácil encontrar los pasos en esta ciudad que casi puedo caminar con los ojos cerrados. 
No, no he dicho eso. Creo que imposible cerrar los ojos y no mirar

La miro con el nacer de cada día, con la subjetividad que mi propio ánimo me presta. Sin embargo, colores y luces son imposibles de manipular. Están ahí y son rotundos

Son las formas,

los detalles

Es un momento, un ir de aquí para allá.

Recién llegada, todavía estoy tratando de encontrar el ritmo de los vuelos, los vencejos y las golondrinas inundando el aire en sus horas

Ya sé que que el amanecer es tardío y que el atardecer llega mucho después. Saboreo con lentitud y gusto nuevo cada fragmento. Piedras bruñidas 

y horas doradas

como el atardecer sobre el campo y un suspiro al comienzo

y al final de la luz


13 comments:

Dédalus said...

Da gusto cómo la gozas, Raquel, cada vez que vuelves. Pareces descubrir sus rincones nuevamente y es una gozada saberte gratamente sorprendida por rincones, lugares y paisajes que tan bien conoces.

Besos de bienvenida.

dintel said...

Me ha encantado este paseo... recuerdos y recuerdos se agolpan en mi mente y se pelean por aparecer en mis ojos. Es de las ciudades que añoraré más.

Irreverens said...

Rotundo, sí, ese sol que todo lo baña.
Me encanta la segunda foto empezando por abajo.

Besotes

elita said...

Raquel, creo que más que decirte que me ENCANTAN tus fotos, ¡te pediré por tu cámara!

Fernando Santos (Chana) said...

Olá, Raquel !
Bela série de belas fotografías...Excelente...
Beijo

ISOBEL said...

y que me dices del color amarillo al atardecer... besos

Raquel said...

Dédalus,
gracias. Disfruto mucho cada vez que vengo. Familia y amigos me lo ponen muy fácil.
Un abrazo grande

Dintel,
cuánto me alegro de que Salamanca te haya regalado algo bonito. Por eso la recuerdas así. Así son las ciudades, parte nuestra y de nuestras vivencias.
Besos

Irreverens,
estos días, caminando por aquí, trato de imaginar tus calles y pensar cómo extrañarás las otras en las que naciste.
Sí, esa foto es especial.
Un besote

Elita,
te la presto. Salgamos juntas a hacer fotos.

Fernando,
gracias.
Besos también para ti.

Isoble,
sí... los atardeceres de verano son un lujo.
Besotes

Raquel said...

Isobel,
siempre escribo mal tu nombre. Algo con esas teclas del ordenador que se me traban los dedos y lo que quieren escribir es Isoble

banderas said...

Poesía en tus textos y magia en tus fotos. Me llama tu capacidad de evocación, especialmente porque estás hablando de una ciudad que, se supone, conoces como la palma de tu mano ¿no? Me sorprende tu capacidad de asombro con cada rincón conocido porque cuando son lugares nuevos esa capacidad de asombro es más usual.

Bicos ;-)

Mariano Zurdo said...

Cómo me acordé de ti hace unos meses paseando por Salamanca...

Raquel said...

Banderas,
creo que es un poco como el ser persona y ser nosotros mismos, siempre cambiando y alerta, recogiendo los matices de cada día. O tal vez como el mar, nunca el mismo.
Un abrazo

Mariano,
yo también pensé en ti. No conocía la casa rural donde te (os) quedásteis pero imaginé que algún día caminaríais por Salamanca.
Un besote

Pilar Astudillo said...

Solo decirte que bienvenida a casa

Raquel said...

Hola Pilar!
Nos vemos dentro de nada (¿tal vez el fin de semana?) Ya tengo ganas de verte y de ver a los dos chiquinines grandullones.
Un besote