lunes, julio 28, 2008

En amanecer

Así amanecía esta mañana

Había mucho silencio y el sol perfilaba el destino del día.
Un trono de luz fue caballero poderoso y venció a la nube suplicante. Tuvo fuerza.

13 comentarios:

JESUS y ENCARNA dijo...

te voy siguiendo en tu recorrido y amanecí tambien contigo ya que desde donde estoy no veo amaneceres...
Petonets
Encarna

Raquel dijo...

Encarna,
Eso de poder ver el amanecer desde la ventana es un lujo, la verdad.
(Primas, tías y artistas en la familia también construyen el amanecer para ti.)
Besos

dintel dijo...

Si pareces la Heidi!!!! Sin nieve.

Mariano Zurdo dijo...

Un amanecer así sólo puede traer detrás un magnífico día...
Besitos/azos.

Anónimo dijo...

jo, te habrás levantado contentísima!
Besos

leo dijo...

Qué gusto da ver amanecer: uno se carga de energía, incluso cuando lleva toda la noche sin dormir.
Y si encima es tan bonito como el de la foto...

Magda dijo...

Que buen destino

Anónimo dijo...

oh, que suerte de vistas, te envidio! un beso desde ultramar para ti

Luis López-Cortés dijo...

Los amaneceres son espectaculares. Envidia de los gullineros. Disfruta y sé feliz. Besos.

Luis López-Cortés dijo...

Gunilleros, coñe.

Raquel dijo...

Dintel,
uf! menos mal que sin nieve. Un respiro, por favor.

Mariano,
lo fue.
¿Estás bien?
Un abrazo grande

Mita,
sí. Es bonito madrugar aquí aunque no lo hago a menudo. Las noches largas de verano me apasionan.
Besotes

Leo,
así fue. La foto está sin retocar. El silencio de los sitios pequeños y el campo pone el otro toque especial.
Un beso

Madga,
¿verdad? Ya quiero ver tus amaneceres.

Aljorista,
hola! sí, la verdad es que es toda una suerte poder tener esto ahí mismo.
Abrazo across the ocean.

Luis,
gunillanos. Las otras dos opciones también me gusta, no te creas. Todo vale.
besos
Besotes

Tawaki dijo...

Los rayos son insistentes. Jamás se desvían de su camino, pero con su determinación son capaces de atravesar las nubes más reclacitrantes.

Un abrazo.

Raquel dijo...

Tawaki,
exactamente. Muy bien dicho.
Un beso