domingo, agosto 26, 2007

Casi una fantasía

Juan Luis envía un mensaje breve. Me dice que hoy se acordó de mi leyendo este poema, que pensó en los lugares y paisajes y cómo uno se mezcla a sí mismo con lo que ve y siente. Me dice que es una traducción, que el original está en italiano y que el autor es Eugenio Montales, su poeta favorito. Dice así:

Casi una fantasía

Amanece de nuevo, lo presiento
por el albor de vieja
plata en las paredes:
las ventanas cerradas se vetean de un tenue resplandor.
Vuelve el advenimiento del sol
pero sin las difusas voces,
los acostumbrados estrépitos.

¿Por qué? Pienso en un día encantado
y de las justas de horas demasiado iguales
me resarzo.
Desbordará la fuerza que me inflamaba,
inconsciente mago, desde largo tiempo.
Ahora me asomaré, destruiré altas casas,
despojos viales.
Tendré ante mí un lugar de limpia nieve
mas tan ligero como el paisaje de un tapiz.
Resbalará un destello lento
entre el algodón del cielo.
Selvas y colinas llenas de invisible luz
me harán el elogio de los festivos retornos.

Alegre leeré sobre el blanco
los negros signos de las ramas
como un esencial alfabeto.
Todo el pasado de repente aparecerá delante.
No turbará sonido alguno esta alegría solitaria.
Cruzará el aire posándose sobre una estaca
algún gallito de Marzo.


2 comentarios:

leo dijo...

Hola, Raquel:
Me gusta lo que haces porque me mueves a contemplar, a apreciar la belleza de palabras e imágenes, sin más. Sin tener que obligarme a sacar una moraleja, a buscarle una utilidad y caer en una (mala) suerte de "mercantilismo filosófico".
Gracias y un besote.

Raquel dijo...

Gracias Leo, se siente bonita tu sensibilidad.